
El incremento en el precio de combustible ha reducido los márgenes de las aerolíneas de Estados Unidos y también ampliado una brecha entre las que pueden invertir más en mejorar su producto y las que se ven obligadas a conservar efectivo y ralentizar sus inversiones.
Un reporte de Reuters señaló que la economía estadounidense tiene cada vez más una forma en “K”, donde los consumidores de mayores ingresos continúan gastando libremente mientras los viajeros más sensibles al precio reducen sus gastos.
Aquí entran las inversiones de las aerolíneas en productos premium, las cuales buscan aumentar su atractivo entre los clientes de mayor poder adquisitivo.
“Los viajes aéreos no son un producto básico. A los clientes les importa la tecnología, el servicio, la confiabilidad y el producto. Quieren una gran experiencia. No quieren simplemente un asiento”, afirmó Scott Kirby, CEO de United Airlines, a la agencia de noticias.
La operadoras espera recuperar antes de fin de año el impacto total de los mayores costos de combustible mediante aumentos en las tarifas y a su vez sigue invirtiendo fuertemente en aviones, tecnología y productos orientados al cliente, respaldada por una clara ventaja en ganancias.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) publicó esta semana una previsión en la que se anticipa una ampliación de la brecha entre las aerolíneas de red más resilientes y los operadores de bajo costo con mayores restricciones.
En mayo Spirit Airlines se fue a la quiebra y este lunes S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de JetBlue Airways aún más dentro de la categoría especulativa, citando los mayores costos del combustible y su elevada carga de deuda.
Joanna Geraghty, directora ejecutiva de JetBlue, afirmó en una nota interna que la compañía no estaba considerando declararse en quiebra, pero reconoció que los precios del combustible habían hecho más difícil el entorno operativo.
Por su parte, Andrew Watterson, director de operaciones de Southwest, dijo que es probable que la brecha de inversión siga ampliándose a medida que los mayores costos de financiamiento se conviertan en una carga más pesada para los competidores más endeudados.







