
India aumentó este lunes los impuestos extraordinarios aplicados a las exportaciones de combustibles, una medida diseñada para garantizar un suministro interno suficiente y elevar los ingresos del Estado en momentos en que los precios continúan volátiles debido al conflicto en Medio Oriente, de acuerdo con una orden gubernamental.
De acuerdo con información de Reuters, el arancel a la exportación de gasolina aumentó de 2.5 a 3.5 rupias, equivalentes a 0.0367 dólares, por litro, con efecto inmediato, informó el gobierno.
El gravamen total sobre las exportaciones de diésel aumentó a 25.5 rupias por litro mediante una combinación de dos impuestos, frente a las 15.5 rupias vigentes dos semanas antes.
El impuesto al combustible de aviación se fijó en 22 rupias por litro a partir del lunes, frente a las 14.5 rupias anteriores.
India impuso por primera vez este impuesto extraordinario en julio de 2022 para captar las ganancias excepcionales derivadas del aumento de los precios del petróleo. En ese año recaudó 250 mil millones de rupias, equivalentes a 2 mil 620 millones de dólares (mdd).
La recaudación total disminuyó a 130 mil millones de rupias durante el ejercicio fiscal 2023-2024. El gravamen fue eliminado en diciembre de 2024, pero se restableció en marzo de 2026 después de que los precios del petróleo aumentaran durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los precios del crudo se han mantenido volátiles desde la última revisión de los impuestos, realizada dos semanas antes. El precio del petróleo cayó más de 5% el lunes, después de que el presidente estadounidense Donald Trump aplazara un nuevo ataque contra Irán con la expectativa de alcanzar rápidamente un acuerdo.





