
La NASA dio un paso más hacia el futuro de la aviación eficiente con la prueba en alta velocidad de un modelo experimental de ala diseñado para reducir la resistencia al avance y mejorar el rendimiento de los aviones comerciales. El ensayo se llevó a cabo el 12 de enero de 2026 en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong, en California, utilizando un avión F-15B modificado.
La tecnología, conocida como Flujo Laminar Natural Atenuado por Flujo Cruzado (CATNLF), busca maximizar el flujo laminar —una forma más suave y ordenada de circulación del aire— y así reducir el arrastre aerodinámico.
Según estudios previos de NASA, esta mejora podría traducirse en ahorros de combustible de hasta 10% al año en aeronaves de largo alcance como el Boeing 777, lo que implicaría beneficios económicos significativos para las aerolíneas y una reducción importante en emisiones contaminantes.
“Hasta pequeñas mejoras en eficiencia pueden generar reducciones importantes en el consumo de combustible y las emisiones”, explicó Mike Frederick, investigador principal del proyecto en NASA Armstrong.
El modelo probado es una versión a escala de tres pies de altura que, montado de forma vertical bajo el fuselaje del F-15, permite simular el comportamiento de un ala en vuelo real sin modificar completamente la aeronave.
El diseño fue desarrollado en NASA Armstrong y refinado en el Centro de Investigación Langley, donde también se comprobó en túneles de viento su capacidad para mantener el flujo laminar a pesar del fenómeno de crossflow, que tiende a interrumpirlo en alas inclinadas como las de los aviones comerciales.
“La tecnología de flujo laminar ha sido estudiada durante décadas, pero su aplicación ha sido limitada. Con CATNLF, buscamos superar esas barreras”, explicó Michelle Banchy, investigadora de NASA Langley.
El siguiente paso será iniciar vuelos de prueba para evaluar el desempeño del diseño en condiciones reales de altitud y velocidad, un entorno menos turbulento que el túnel de viento y más representativo del vuelo comercial. Estas pruebas forman parte del programa Flight Demonstrations and Capabilities de NASA, dentro de su Dirección de Misiones de Investigación Aeronáutica.
Con la proyección de que el tráfico aéreo comercial se duplique en las próximas dos décadas, tecnologías como CATNLF podrían jugar un rol clave en la transición hacia una aviación más eficiente y sustentable. NASA incluso contempla su posible adaptación a vuelos supersónicos en el futuro.
“El vuelo de prueba del CATNLF en NASA Armstrong acerca esta tecnología a su implementación en la próxima generación de aviones”, concluyó Banchy.







