
El conflicto en Medio Oriente reflejó la importancia de los hubs de la zona en las conexiones con la región Asia-Pacífico, afirmó la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
El arranque de las hostilidades, entre Irán y Estados Unidos-Israel, el pasado 28 de febrero obligó a las aerolíneas a suspender sus vuelos hacia y desde el Medio Oriente con poca anticipación, lo que provocó una fuerte interrupción en la conectividad de la zona.
El organismo internacional aseguró que en los 10 días posteriores a los primeros ataques el 73% de los asientos disponibles medidos en kilómetros (ASK) hacia y desde la región fueron cancelados, siendo los corredores de Asia-Pacífico los más afectados.
Casi el 80% de los servicios entre esta zona y Europa fueron cancelados, mientras que con Norteamérica y América Latina y el Caribe la tasa se situó en un 75% y 74%, respectivamente.
Estos niveles solo se habían visto durante la pandemia, cuando el 95% de la oferta hacia y desde el Medio Oriente fue retirada en poco tiempo.
“La concentración de cancelaciones en estas rutas refleja el grado en que la conectividad global —particularmente la de Asia-Pacífico— depende de la función del Medio Oriente como hub, lo que implica riesgos significativos si las disrupciones persisten durante un periodo prolongado”, explicó IATA en su artículo.
Durante el 2025, más de 67 millones de pasajeros hicieron conexión en dicha región, lo que es igual a un 10% de todos los viajeros internacionales medidos en kilómetros de ingreso por pasajero (RPK).
“De los seis principales pares de rutas que dependen del Medio Oriente como centro de conexión, cuatro involucran a Asia-Pacífico. Entre ellos, el tráfico entre Asia-Pacífico y África presenta la mayor proporción de conexiones a través de aeropuertos de la región, seguido por Asia-Pacífico–Europa y Asia-Pacífico–América Latina y el Caribe”, agregó el organismo.







