
La conectividad aérea en Europa apenas tuvo un crecimiento del 1% en el número total de rutas que conectan al continente durante 2025, tanto internamente como con otras partes del mundo, esto de acuerdo a datos publicados por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Dicha cifra está por debajo del crecimiento anual compuesto de 1.5% registrado durante la última década.
“Que la conectividad aérea de la Unión Europea (UE) prácticamente se haya estancado en 2025 no es una sorpresa. La carga regulatoria es onerosa, los costos son altos y los problemas subyacentes de competitividad de la UE, ampliamente documentados, no han sido abordados seriamente”, dijo Thomas Reynaert, vicepresidente senior de Relaciones Externas de IATA.
“Las protecciones al consumidor son un claro ejemplo. Las fallas de la regulación actual son conocidas, pero los intentos por corregirlas parecen encaminados únicamente a empeorarlas. Este tipo de frustraciones dificultan que las aerolíneas puedan ampliar la conectividad de la que Europa depende para impulsar el empleo y el crecimiento económico”, agregó.
IATA compartió que mil 127 rutas dentro de la UE fueron canceladas en 2025 mientras que mil 281 fueron añadidas (568 de ellas corresponden al “reinicio” de rutas operadas en la última década, pero suspendidas durante al menos un año). La ganancia neta de 154 rutas representa un crecimiento de 1% en la red, que ahora suma 14 mil 797.
El organismo señaló que las conexiones aéreas europeas generan más de 9.2 millones de empleos y 880 mil millones de dólares (mdd) del PIB son generados por la aviación y el turismo relacionado con el sector en la UE.
IATA recomendó que los responsables políticos europeos deberían reformar la regulación de derechos de los pasajeros EU261, reducir costos del combustible de aviación sostenible (SAF), fortalecer la regulación de los cargos aeroportuarios y de navegación aérea para mejorar la eficiencia de costos, permitir mayor flexibilidad para el alivio de slots aeroportuarios en periodos de crisis y eliminar los impuestos nacionales a los pasajeros como lo hizo Suecia.







