
Quiero empezar con un llamado serio a las autoridades para finiquitar el pago del cuantioso adeudo de la dirección general de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano con algunos trabajadores de la institución, aunque hay que reconocer que con esto no se solucionan los graves problemas que enfrenta SENEAM desde hace ya un tiempo considerable.
Se ha dicho hasta el cansancio el grave problema de la acumulación de tiempo extraordinario que, desafortunadamente, no es para todos los controladores. El tiempo extra en SENEAM es selectivo y programado; ojalá fuera para todos. Solo grupos privilegiados son los que “tienen derecho” a cobrar hasta el doble, en ocasiones, de lo devengado por controladores “sin derecho” a percibir estas cantidades tan fuertes de dinero.
Cierto es que faltan controladores para cubrir las plazas vacantes, pero también lo es que no existe una adecuada organización desde la dirección general.
Se ha minimizado el hecho de que la extensión de jornadas de trabajo, no solo en controladores, sino también en pilotos, técnicos, sobrecargos y demás personal técnico aeronáutico, disminuye la seguridad de las operaciones de vuelo. Sin embargo, es conveniente analizar los montos de tiempo extraordinario, el personal que lo recibe y cuántas veces lo hace, lo cual agrava la situación, porque el problema ya no es solo la falta de controladores, sino la asignación discrecional de tiempo extra por parte de la empresa, supervisado y aprobado por el propio sindicato y tolerado por la administración.
Desde la cúpula directiva se “palomea” el tiempo extra, decisión que realmente pone en riesgo las operaciones, por lo que hace falta una revisión muy minuciosa de estos parámetros que generan el tiempo extraordinario. El trabajo de un controlador es indispensable para las operaciones, por lo que es necesario que las asignaciones de jornadas sean planeadas sin algún otro factor —compromisos, pago de favores o designaciones por terceros que nada tienen que ver con la empresa— más que el cumplimiento de la encomienda de manejar las operaciones aéreas con seguridad.
La capacitación de los controladores no es la adecuada y no se cumple con un escalafón pensado para tener en los puestos de mayor responsabilidad al personal con mayor experiencia. Los programas de capacitación no son los que se necesitan para lograr un control adecuado del complejo espacio aéreo mexicano; tampoco los implementos para dar entrenamientos adecuados son los ideales.
Los puestos en SENEAM se mueven por inercias políticas y no por necesidades técnicas. Hay injerencia de gente ajena a SENEAM que maneja los altos puestos de dirección. La generación de tiempo extra, y se ha dicho aquí muchas veces, es producto de la duplicación de turnos que, en gran parte de las ocasiones, solo obedece a arreglos premeditados y no a necesidades del servicio, como se marca en los documentos, contratos y demás.
Algo muy marcado es que no existe un reporte veraz y oportuno de incidentes, sobre todo de los graves, y se protege a quienes incurren en estos casos que, la gran mayoría de las veces, no son premeditados, sino consecuencia de ignorancia de los procedimientos o de la falta de una supervisión adecuada derivada de entrenamientos deficientes.
Las auditorías no son lo suficientemente confiables como para detectar a tiempo procedimientos inapropiados, así que no solo hace falta más personal controlador, sino obtener una correcta productividad del personal con el que ya se cuenta.
La dispersión de recursos no es como debería ser. Se gasta en cosas que no son competencia de SENEAM, como el tema de los drones y los pilotos de estos aparatos, que son controladores aéreos a quienes se les remueve de sus actividades para “volar” drones, no sé para qué. También se tiene una aeronave bimotor con pilotos y todo como reserva, sin saber realmente para qué, con los gastos inherentes a esta aeronave.
En fin, no es mi intención demeritar el movimiento de los controladores, pero, repito, no solo se trata de aumentarles el salario ni únicamente pagarles lo que se les debe, sino que se necesita un SENEAM estructurado de acuerdo con los requerimientos de la industria y dirigido por gente que conozca las verdaderas necesidades de sus integrantes.
“Los artículos firmados son responsabilidad exclusiva de sus autores y pueden o no reflejar el criterio de A21”







