
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que el pasado 29 de junio se revocó el certificado de explotador de servicios aéreos a la aerolínea Magnicharters (Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V.).
En un comunicado, agregó que todas las acciones realizadas por la autoridad se llevaron a cabo oportunamente, con sustento técnico y jurídico, y con un solo objetivo: garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y proteger a las personas usuarias del transporte aéreo.
Las decisiones fueron resultado de un proceso formal de supervisión que inició con una Verificación Mayor Extraordinaria realizada del 12 al 16 de enero de 2026, en la que se identificaron incumplimientos a la normativa aeronáutica.
Posteriormente, la AFAC emitió los requerimentos correspondientes para que la empresa corrigiera las deficiencias detectadas.
Al no acreditarse el cumplimiento de las acciones correctivas, el 14 de abril de 2026 la autoridad ordenó la suspensión temporal de las operaciones de la empresa como medida preventiva para preservar la seguridad operacional.
Durante todo el procedimiento se respetó el derecho de audiencia, otorgando a la empresa los plazos legales para presentar información y pruebas.
Sin embargo, la documentación presentada resultó insuficiente para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos, por lo que se revocó el Certificado de Explotador de Servicios Aéreos, relató la autoridad.
“La AFAC reitera que la seguridad aérea no es negociable. Cada decisión se adopta con base en evidencia técnica, dentro del marco legal y respetando el debido proceso, privilegiando en todo momento la protección de las y los pasajeros, así como la seguridad del sistema aeronáutico nacional”, apuntó la AFAC.
La aerolínea suspendió todas sus operaciones el 11 de abril de 2026, argumentando inicialmente “problemas logísticos”. Sin embargo, muy pronto quedó claro que el problema de fondo era financiero.
La suspensión dejó a miles de pasajeros varados en destinos turísticos como Cancún, Huatulco, Mérida, Puerto Vallarta y Riviera Maya. El gobierno federal coordinó con otras aerolíneas para reubicar a muchos de ellos. Ahora, la situación se encamina a la negociación con acreedores para intentar evitar la quiebra, lo que puede derivar incluso en su liquidación.







