
Luego de detectar grietas en larguerillos y accesorios de empalme en múltiples secciones del fuselaje, la Administración Federal de Aviación (FAA) adoptó una nueva directiva de aeronavegabilidad (AD) para “ciertos” cargueros Boeing 747-8F.
La directiva entrará en vigor este 6 de agosto y exige inspeccionar el ala libre de cada larguerillo en las uniones para verificar la presencia de rellenos de radio en determinadas ubicaciones de sujetadores, así como revisar la existencia de grietas en los larguerillos y en los accesorios de empalme en puntos específicos.
También contempla la aplicación de acciones correctivas cuando sea necesario.“La FAA emite esta directiva de aeronavegabilidad para atender la condición insegura identificada en estos productos”, expresó el regulador en su documento publicado el 2 de julio.
La FAA ya había emitido previamente un Aviso de Propuesta de Reglamentación (NPRM) para incorporar esta directiva, aviso que fue publicado en el Registro Federal en noviembre del año pasado.
De acuerdo con la autoridad estadounidense, las inspecciones requeridas tendrán un costo estimado de hasta 344 mil 80 dólares por aeronave para los operadores en Estados Unidos.
Para las inspecciones repetitivas posteriores se contempla un costo aproximadamente de 85 dólares por cada área inspeccionada y deberán realizarse cada 48 o 96 meses, dependiendo de los hallazgos.
La FAA no especificó cuáles Boeing 747-8F estarán sujetos a esta directiva.
De acuerdo al sitio Planespotters, los principales operadores actuales de este modelo son UPS, con 30 aeronaves; Atlas Air, con 17 —dos de ellas arrendadas por K+N y Apex—; Cargolux y Cathay Cargo, con 14 unidades cada una; Nippon Cargo Airlines, con ocho; y Silk Way West, con cinco.
El Boeing 747-8F comenzó a fabricarse en 2008 y entró en servicio en 2011, en 2023 se dejó de producir cuando la empresa puso fin a la producción de la familia 747.







