
La calidad de los datos de los pasajeros, más que el volumen de información disponible, se ha convertido en un elemento determinante para fortalecer la seguridad fronteriza, optimizar la evaluación de riesgos y mejorar la experiencia de viaje, de acuerdo con un análisis presentado por SITA.
Alastair Lamb, director de Portafolio de la compañía especializada en tecnología para el transporte aéreo, señaló que contar con información precisa, completa y disponible con suficiente anticipación permite a las autoridades migratorias tomar decisiones más informadas antes de que los viajeros lleguen a los puntos de control.
Según el especialista, los agentes fronterizos suelen destinar una parte importante de su tiempo a resolver errores o inconsistencias en los datos de los pasajeros, reduciendo así el tiempo disponible para concentrarse en la identificación de amenazas potenciales.
“El problema es sistémico y no accidental”, indicó Lamb, al explicar que la información de los pasajeros pasa por múltiples actores, incluidos aerolíneas, gobiernos y agencias fronterizas, que utilizan sistemas y formatos diferentes.
Cada transferencia de información representa una oportunidad para que se introduzcan errores, desde nombres mal capturados hasta inconsistencias en fechas o documentos de viaje.
La situación se vuelve más compleja debido a que los gobiernos exigen cada vez más información relacionada con los viajeros, incluyendo datos biográficos contenidos en los pasaportes, detalles de los itinerarios y registros de reservación.
De acuerdo con SITA, el tráfico aéreo mundial registró un crecimiento superior al 40% entre 2022 y 2025, alcanzando por primera vez los 5 mil millones de pasajeros anuales.
Sin embargo, la capacidad de los sistemas para verificar y validar esos datos no ha evolucionado al mismo ritmo, generando mayores riesgos de errores y retrasos operativos.
La compañía destacó que problemas aparentemente menores, como la sustitución de una letra por un número o errores derivados de procesos de traducción y transliteración entre diferentes idiomas, pueden provocar discrepancias que retrasan el procesamiento migratorio.
Cuando estos errores se combinan con procesos manuales y sistemas digitales poco integrados, las inconsistencias pueden multiplicarse rápidamente y afectar tanto a pasajeros como a autoridades.
Ante este escenario, SITA considera que la mejora de la calidad de los datos debe comenzar desde el momento en que la información es capturada.
Para ello, recomienda implementar sistemas capaces de identificar errores en tiempo real mediante validaciones automáticas que permitan corregir inconsistencias antes de que la información sea enviada a otros sistemas.
La estandarización de formatos de datos entre aerolíneas, gobiernos y organismos fronterizos representa otro de los desafíos más importantes para la industria.
La empresa explicó que la utilización de estructuras homogéneas facilita los procesos de cumplimiento regulatorio, mejora los análisis de riesgo y aumenta la precisión de las coincidencias con listas de vigilancia.
Asimismo, la automatización puede reducir significativamente la necesidad de recapturar información de manera manual.
Por ejemplo, la lectura directa de los datos contenidos en el chip electrónico de un pasaporte ofrece niveles de precisión superiores a los obtenidos mediante captura manual por parte del pasajero.
Otro aspecto clave es la integración de múltiples fuentes de información para construir perfiles completos de los viajeros.
Reservaciones, procesos de check-in, actualizaciones de itinerarios y mensajes operativos pueden consolidarse en un único expediente digital que facilite la evaluación de riesgos.
La oportunidad temporal también juega un papel fundamental en la seguridad fronteriza.
“Los datos recibidos tarde son datos sobre los que no se puede actuar”, advirtió Lamb, al señalar que la disponibilidad anticipada de la información determina si una evaluación de riesgo puede realizarse antes del embarque o hasta después del aterrizaje.
En este contexto, las autorizaciones electrónicas de viaje, como las eVisas y las Autorizaciones Electrónicas de Viaje (ETA), representan una de las primeras oportunidades para mejorar la calidad de los datos y fortalecer los controles migratorios.
Estos sistemas permiten a los gobiernos contrastar la información de los viajeros con bases de datos policiales, listas de vigilancia migratoria, registros de seguridad nacional y alertas internacionales antes de que el pasajero inicie su viaje. De igual forma, facilitan la identificación de antecedentes migratorios, documentación incompleta o posibles inconsistencias en los registros de viaje.
SITA destacó que cada vez más gobiernos exigen a las aerolíneas el envío de Información Anticipada de Pasajeros (API) y Registros de Nombres de Pasajeros (PNR), herramientas consideradas esenciales para reforzar la seguridad fronteriza.
La compañía también destacó las ventajas de los sistemas de Interactive Advance Passenger Information (iAPI) y Advance Passenger Processing (APP), que permiten a las autoridades recibir datos en tiempo real y emitir autorizaciones de embarque o restricciones antes de la salida del vuelo.
Este modelo posibilita que las autoridades migratorias adapten de manera inmediata las reglas de ingreso en función de cambios regulatorios, sanitarios o de seguridad nacional.
Cuando la información es precisa y está disponible con anticipación, disminuye la necesidad de realizar correcciones de último momento y se reducen las intervenciones manuales en los puntos de control.
Además, los sistemas de evaluación de riesgos generan menos falsos positivos y falsos negativos, lo que mejora tanto la detección de amenazas reales como la experiencia de los viajeros legítimos.
La incorporación de tecnologías basadas en aprendizaje automático, biometría y computación en el borde (edge computing) también está permitiendo desarrollar mecanismos de verificación de identidad más avanzados.
Estas herramientas facilitan la detección temprana de anomalías y fortalecen la capacidad de respuesta de los gobiernos antes de que los pasajeros lleguen a las fronteras.
Para SITA, la evolución de la seguridad fronteriza dependerá cada vez más de la capacidad de los países para garantizar información confiable, estandarizada y disponible con suficiente anticipación.
Actualmente, la compañía trabaja con más de 75 gobiernos y mantiene conexiones con más de 700 aerolíneas para el intercambio de información API, PNR y procesamiento avanzado de pasajeros a escala nacional.





