
Aunque los servicios aéreos internacionales continúan siendo seguros, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) está instando a los gobiernos y a los actores del sector aeronáutico a cumplir estrictamente con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mitigar cualquier riesgo relacionado con el actual brote de ébola.
Desde la pandemia de COVID-19, la OACI ha establecido nuevos protocolos para el intercambio rápido y estandarizado de información entre los Estados, aerolíneas, aeropuertos y agencias de salud.
El Anexo 9 del Convenio sobre Aviación Civil Internacional — Facilitación incluye ahora un nuevo capítulo sobre disposiciones relacionadas con la salud, y el material de orientación correspondiente está incluido en el Manual de Facilitación de la OACI (Doc 9957).
Las innovaciones digitales, como las declaraciones electrónicas de salud y los procesos fronterizos sin contacto, han sido integradas en las recomendaciones de la OACI para rastrear y gestionar los riesgos sanitarios de manera más eficaz.
A través del Acuerdo Colaborativo para la Prevención y Gestión de Eventos de Salud Pública en la Aviación Civil (CAPSCA), la OACI está coordinando acciones con la OMS y sus Estados miembros para proporcionar medidas de mitigación basadas en riesgos y evidencia, con el fin de prevenir la transmisión de la enfermedad mediante los viajes aéreos, al tiempo que protege la salud del personal aeronáutico y de los pasajeros, brinda confianza a los viajeros y mantiene la conectividad aérea esencial.
La OACI continuará monitoreando de cerca la situación y emitirá actualizaciones según sea necesario para los Estados miembros y los actores del sector aeronáutico, en línea con las directrices de la OMS y conforme evolucione la situación. Las actualizaciones se publicarán en el sitio web de CAPSCA y serán enviadas a sus miembros conforme avance el desarrollo del brote.







