
Un equipo internacional de ingenieros en la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido (UK), desarrolló una nueva forma de producir combustible de aviación sostenible (SAF) utilizando energía solar.
Este nuevo proceso captura el CO2 del aire, lo combina con hidrógeno y luego lo calienta mediante energía solar concentrada para producir el combustible, mecanismo que abriría la puerta para reducir la dependencia del aceite de cocina usado para hacer SAF.
Esta información fue publicada en la revista científica Nature Communications, donde se agrega que los investigadores utilizaron modelado y simulación por computadora para entender cómo y dónde esta tecnología podría funcionar a escala industrial.
Si bien las aeronaves comerciales modernas han sido fabricadas para utilizar parcialmente SAF, la infraestructura para producir este combustible verde a niveles industriales aún no está disponible.
Meihong Wang, profesora de Sistemas Energéticos en la Universidad de Sheffield y líder de la investigación, señaló que un gran desafío en la transición al SAF es garantizar que se tenga suficiente materia prima para producir el combustible y hacerlo sin recurrir a combustibles fósiles.
La técnica de SAF impulsada por energía solar fue desarrollada en colaboración con investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Este de China.
Los investigadores de ambas instituciones demostraron en su estudio que sustituir los combustibles fósiles por energía solar concentrada puede proporcionar el calor intenso necesario para generar las reacciones químicas que producen SAF.
Además, podría ser más económico que las rutas actuales de DACCU: las proyecciones estiman un costo de 4.62 dólares por kilogramo frente a 5.6 dólares por kilogramo.
El análisis del equipo sugiere que Estados Unidos, Chile, España, Sudáfrica y China son países adecuados para plantas de producción de SAF a gran escala, debido a sus altos niveles de radiación solar y bajos costos de hidrógeno o de terreno.







