
Ucrania está creando un grupo de trabajo para discutir una forma segura de reabrir su espacio aéreo, labor en la que busca involucrar a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Desde febrero de 2022, con el inicio de la invasión rusa, los vuelos comerciales sobre el cielo ucraniano fueron suspendidos y ante ello los aeropuertos del país del este europeo están desiertos.
El medio PYOK publicó que el viceprimer ministro para la reconstrucción de Ucrania, Olekssi Kuleba, firmó la semana pasada la orden para crear este grupo especial y más allá de buscar la participación de la OACI y IATA no hay muchos detalles.
Lo que se conoce es que Ucrania podría arrancar con una reapertura limitada de su espacio aéreo, en particular desde Lviv, ciudad que está cerca de la frontera con Polonia, lo que reduce el riesgo de ataques rusos.
Otra opción sería reabrir el Aeropuerto Internacional de Boryspil, el cual está a 29 kilómetros de la capital Kiev. A pesar del riesgo el mismo presidente Volodymyr Zelenskyy confesó que fuera esta terminal la primera en volver a la actividad.
Actualmente, gran parte del Medio Oriente tiene su espacio aéreo cerrado debido al conflicto armado que tienen Estados Unidos e Israel contra Irán.
Adicionalmente, el espacio ruso está prohibido para la mayoría de las aerolíneas, por lo que muchos vuelos tienen que pasar sobre una franja en el Cáucaso o rodear casi toda Arabia Saudita en los servicios de Asia a Europa.
Ya en el 2023 y 2024 funcionarios ucranianos propusieron la posibilidad de reabrir el espacio aéreo a vuelos comerciales, pero en ninguna de las dos ocasiones se concretó algo.







