
La caída del dólar frente al peso es uno de los salvavidas que han tenido y podrán tener las aerolíneas mexicanas para hacer frente al incremento en el precio del combustible que se dio por la guerra en Medio Oriente, externó Roberto Solano Pérez, gerente de análisis de Monex.
El especialista del grupo financiero agregó que otras estrategias que tienen a su favor las operadoras nacionales para hacer frente a este gasto extra son los ingresos obtenidos por servicios como documentación por equipaje regular o extra, comidas o diferentes experiencias durante el viaje.
“Está el precio de la turbosina, pero también el tipo de cambio. Entonces el tipo afortunadamente ha estado bajo. Entonces si sube el petróleo (lo que encarece el combustible), pero tienes un tipo de cambio apreciado te ayuda a compensar operativamente”, relató Solano Pérez en entrevista para A21.
De acuerdo a datos del Banco de México, el dólar comenzó el 2026 con un valor de 17.88 pesos, teniendo su mínimo el 18 de febrero con un 17.13 y su máximo el 30 de marzo con un 18.10. Durante el mismo periodo del 2025 el máximo del dólar fue de 20.85 y el mínimo de 19.26.
El viernes 22 de mayo cerró a 17.32 pesos, este valor se debió en gran parte a una depreciación del 0.14% luego de Moody’s recortara la calificación crediticia (de “Baa2” a “Baa3”) de la deuda soberana de México.
Históricamente, un punto en contra de las aerolíneas mexicanas, y de América Latina, ha sido el poder del dólar, pues mediante esta divisa se cubren gran parte de los costos operativos como el arrendamiento de aviones o el combustible.
Esto cobra relevancia al tomar en cuenta que los ingresos se generan en monedas locales, como el peso, las cuales casi siempre se deprecian frente a la de Estados Unidos.
Solano Pérez consideró que internamente las aerolíneas no están con focos rojos respecto al precio del combustible, pues saben que aunque el conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel puede prolongarse un poco más no se encuentran ante una nueva era con el petróleo arriba de 100 dólares y ve casi imposible que el crudo llegue a los 200 dólares por barril ante un probable alargamiento de las hostilidades.
“Van a ser impactos trimestrales operativos donde lo único que pasa es que el margen se hace más compacto”, opinó. “Si lo ves en términos anuales el primer trimestre no tuvo impacto, el segundo lo va a tener, el tercero igual y no y tampoco el cuarto. No va a ser un año tan malo”.
El Mundial será también un factor a favor de las aerolíneas mexicanas y no solamente por una temporada de otros o tres meses, pues tanto nuestro país como Estados Unidos y Canadá, las otras sedes, podrán ver un impacto prolongado en la demanda.
“El efecto post Mundial en las sedes puede durar entre 12 y 18 meses porque la gente que viene por primera vez quiere repetir o conocer otra parte del país”, dijo.
Durante las “Perspectivas económicas y bursátiles hacia la 2° mitad del 2026” que hizo Monex la semana pasada se pronosticó que el tráfico de pasajeros en México crecería del 4% al 6% únicamente para las fechas del Mundial.





