
Carlos Manuel Merino Campos, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), afirmó que tienen “cubierto el suministro de combustible” para sus clientes en el contexto de la escasez mundial de este activo que se ha dado debido a la guerra en el Medio Oriente.
“ASA provee más de 14 millones de litros al día. Nuestros proveedores nos entregan y nosotros distribuimos en 52 estaciones del país”, afirmó el directivo en entrevista para A21.
Desde el comienzo del conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel, la industria área se ha visto afectada por el cierre del Estrecho de Ormuz, mediante el cual transita el 20% del petróleo del mundo. Esto provocó la escasez del activo al igual que el alza en su precio.
Incluso, Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), dijo a Reuters esta semana que si la guerra sigue se podrían comenzar a ver cancelaciones de vuelo en Asia, Europa, África y América Latina, en ese orden.
“Creo que veremos cómo las aerolíneas empiezan a reducir algunos de sus horarios a medida que nos acercamos a la temporada alta del verano, en previsión de una posible escasez de combustible”, afirmó.
A su vez, el incremento en el precio del combustible hizo que muchas aerolíneas en el mundo tuvieran que tomar medidas como aumentar sus tarifas para hacer frente a los gastos o dejar aviones en tierra, como el caso de Lufthansa.
Andrés Conesa Labastida, CEO de Aeroméxico, dijo en una llamada con analistas la semana pasada que se aumentó el precio de algunas de sus rutas internacionales como una medida para contrarrestar el incremento en la turbosina.
“Para el segundo trimestre esperamos recuperar aproximadamente el 50% de los costos incrementales de combustible con una trayectoria clara hacia niveles más altos a lo largo del año, alrededor del 70% en el tercer trimestre y el 100% en el cuarto trimestre”, señaló el directivo.
La guerra en el Medio Oriente comenzó el 28 de febrero, y la semana posterior a esta fecha (3 al 9 de marzo) el precio del litro de combustible suministrado por ASA estaba en 14.45 pesos. Un mes después (7 al 13 de abril) la turbosina costaba 27.09 pesos por litro (87.47% más).
“Lamentablemente para los usuarios y nuestros clientes ha habido un incremento que llegó a alcanzar más del 80%. Ahorita afortunadamente parece venir en declive, esperemos se acelere y podamos retomar los precios normales que había hace seis o siete semanas”, agregó Merino Campos.
Luego de su pico máximo, el precio se colocó en la semana del 14 al 20 de abril en 25.29 pesos por litro y la semana del 21 al 27 en 22.32 pesos (54.46% más que al inicio de la guerra).
“Es un tema internacional que depende del conflicto. Toda la industria está inmersa en esto. Voltean a ver a ASA, pero no es un tema nuestro”, relató el titular del organismo.







