
La aerolínea Magnicharters llevó a cabo una solicitud de concurso mercantil, a pocos días de cumplir un mes de que suspendiera operaciones, de acuerdo con el expediente 43/2026.
Según un escueto acuerdo publicado por la jueza Primera de Distrito de Concursos Mercantiles, con sede en la Ciudad de México, el 8 de mayo pasado, la intención de la aerolínea es solicitar una declaración de quiebra.
Pablo CasasLías, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico-Aeronáuticas (INIJA), explicó a A21 que los concursos mercantiles se pueden solicitar como empresa, directamente, para tratar de refinanciar o lo pueden demandar los acreedores.
Sin embargo, el problema, dijo, es que Magnicharters está quebrada y que financieramente ya no podrá tener la concesión ni los aviones ni las rutas ni las frecuencias y no habrá quién la ayude.
“No habrá un acreedor que quiera hacer convenio con ellos para reestructurarse cuando ya sabes que no van a volar; entonces, desafortunadamente los concursos mercantiles los están usando como todos los casos de las aerolíneas, nada más para defraudar al trabajador, al acreedor y al Gobierno”, afirmó.
Esto, explicó, porque el concurso mercantil les da protección para no pagar a nadie, y ese esquema se usa para “vaciar, sacar la empresa por parte de los dueños y no dejar nada para que alguien pueda cobrar”.
Proceso tardado
El director del INIJA comentó que una vez que se solicitó el concurso mercantil, el juez va a mandar una revisión, donde tienen que enviar al interventor y él a su vez hará un chequeo de que efectivamente “pueda entrar a concurso mercantil”.
Una vez que uno de los peritos del Instituto de Concursos Mercantiles, entonces el juez lo valora, por lo que, aclaró, no es a la primera.
Mencionó que hasta el momento solo fue la solicitud la que se presentó y esa lleva muchos requisitos para que se pueda autorizar y para que el “juez los pueda proteger”.
Como se recordará el sábado 11 de marzo pasado, el Grupo Aéreo Monterrey (Magnicharters) publicó un comunicado en el que informó que, derivado de problemas logísticos, no cumpliría con sus vuelos programados durante las siguientes dos semanas.
La aerolínea turística de México, Magnicharters, empresa con 30 años de servicio y dirigida por Gabriel Bojórquez Maza, lamentó profundamente la situación y señaló en un comunicado: “a nuestros clientes les comunicamos que enfrentamos esta situación con la debida diligencia para solucionarla”.
Ante ello, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que, desde el mes de enero de 2026, la Agencia realizó una verificación técnica administrativa (VTA) a Magnicharters, de acuerdo con el Artículo 84 de la Ley de Aviación Civil, en la que se identificaron y notificaron hallazgos.El 11 de abril pasado, la empresa dejó de operar de manera unilateral los vuelos que tenían programados para las siguientes dos semanas, por lo cual la AFAC, como autoridad aérea, determinó la suspensión temporal del Certificado de Operador Aéreo (AOC) de Magnicharters.
Adicionalmente, precisó que se detectó que la falta de capacidad financiera identificada podría representar un riesgo para la seguridad operacional.
Asimismo, se otorgó a la empresa un plazo para presentar un plan para atender los hallazgos detectados y garantizar el cumplimiento de las condiciones necesarias para su operación de manera segura, destacó el comunicado de la SICT.
Por lo que, en caso de no acreditar la solvencia requerida, se procederá a la revocación definitiva del título de concesión y del AOC, lo que implicaría el cese permanente de sus operaciones comerciales, advirtió.
Como lo informó A21, el secretario general del sindicato Asociación Mexicana de Trabajadores de Autotransportes Aero-Transportes Similares y Conexos de la República Mexicana, que representa a los trabajadores del Grupo Aéreo Monterrey (Magnicharters) dijo que la empresa fue emplazada a huelga unos días después de suspender operaciones.
Precisó que este emplazamiento a huelga ya está autorizado por el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos de la Ciudad de México, por lo que estaban a la espera de una reunión de conciliación, con el dueño de la empresa, mismo que no se presentó en la fecha acordada.
La autoridad llegó tarde
Por parte de la autoridad se dio una ineficiente supervisión financiera, operativa, de seguridad hacia Magnicharters, lo que significó que la SICT y la AFAC llegaron de manera tardía, consideró Carlos Torres, especialista en temas de aviación.
Entrevistado por A21, el especialista añadió que también la autoridad llegó tarde para el asunto de que si se determina si la empresa quiebra o qué tipo de conclusión tiene.
“Porque pareciera que las aerolíneas, en otro común denominador, dejan de operar y ahí todo se queda en el limbo y ahí nadie responde a los trabajadores, proveedores, las agencias de viajes”, dijo.Torres sostuvo que, en la falta de supervisión, por parte de la autoridad, también hay un deterioro de los cuadros y de las personas especializadas, debido a esa falta de presupuesto en los últimos seis años.
Y el riesgo que se corre es tener una AFAC debilitada, con menos dientes y menos fuerza para poder ejercer todas las facultades que están en la ley, aseveró.
Indicó que ya sea en un concurso mercantil o proceso de quiebra, es donde se tiene que establecer las responsabilidades del dueño, del equipo directivo o de los socios y accionistas de la aerolínea







