
Con una demanda aérea en crecimiento constante, a pesar de algunas disrupciones, las aerolíneas se han visto en la necesidad de reforzar sus protocolos para evitar los fraudes, ya sea por una persona en particular o toda una organización.
Entre abril de 2024 y marzo de 2025, las pérdidas en la industria aérea por este delito, entre los que se encuentra la compra de boletos, alcanzaron los 77.7 millones de dólares (mdd), reveló Visa mediante una investigación.
La empresa de servicios financieros señaló que los principales métodos a los que recurren los defraudadores para dicha actividad contemplan el uso de tarjetas robadas, creación de sitios web y suplantación de identidad.
Otra modalidad es el “friendly fraud” (fraude amistoso), en el que un cliente realiza una compra legítima con su propia tarjeta y posteriormente impugna falsamente el cargo ante su banco para obtener un reembolso, mientras conserva los bienes o servicios adquiridos.
Aplicado al sector aéreo, un ejemplo sería que una agencia de viajes se hace de boletos en una aerolínea mediante un comprador falso y cuando le llega la factura afirma no conocer a quien hizo el movimiento.
“Últimamente vimos el caso de una aerolínea en Estados Unidos que sufrió casi 600 mil dólares de fraude porque no pudieron detectar que ese comprador no era un comprador legítimo”, expresó Santiago de la Lama, gerente de Desarrollo de Negocios de TreviPay.
La plataforma integral de pagos B2B se encarga justamente de evitar este tipo de fraudes y algunos de sus clientes son United Airlines y Air Canada, además de una aerolínea mexicana, aunque el vocero no pudo compartir el nombre por temas de confidencialidad.
A nivel global, la industria de viajes, contando aerolíneas, hoteles, operadores turísticos, etc., pierde más de 25 mil mdd por año, esto de acuerdo a la Asociación Británica de Agentes de Viajes (ABTA).
Este 2026, los fraudes de boletos de avión han sido una de las principales estafas a las que se enfrentan las aerolíneas y el éxito de esta modalidad radica en que los tickets adquiridos son revendidos a precios inferiores con pagos en efectivo, moneda virtual o transferencia electrónica.
Un artículo en The Sumsuber, medio en donde se abordan los temas de fraude, publicó que una de las estrategias para dificultar el fraude por boletos es contar con una sólida verificación de pasajeros.
Otra propuesta fue el uso del 3-D Secure (3DS), el cual es un protocolo de autenticación utilizado para verificar los pagos con tarjeta en línea, lo cual permite al banco emisor confirmar al titular de la tarjeta durante el pago utilizando métodos como contraseñas de una sola vez, aprobación de la aplicación bancaria o confirmación biométrica.







