
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) otorgó al Aeropuerto Washington Manassas (HEF) el Certificado de Operación Aeroportuaria Parte 139, una autorización que permite a la terminal recibir determinadas aerolíneas comerciales de pasajeros.
Con esta certificación, el aeropuerto amplía sus capacidades operativas y se incorpora a la red de instalaciones autorizadas para atender este tipo de servicios en el área metropolitana de Washington D.C.
La FAA señaló que la incorporación de vuelos comerciales contribuirá a fortalecer la conectividad aérea de la región y generará nuevas oportunidades económicas para la comunidad local.
“Los vuelos comerciales que lleguen a Manassas impulsarán el crecimiento económico de la comunidad y crearán otro aeropuerto comercial que dará servicio al área metropolitana de Washington D.C.”, declaró Dan Edwards, administrador adjunto de aeropuertos de la FAA.
El funcionario añadió que “al ser el primer aeropuerto de Virginia en recibir un certificado de operación en 53 años, esto pone de manifiesto nuestro compromiso con el fortalecimiento del Sistema Nacional del Espacio Aéreo y la ampliación del acceso de las comunidades a aeropuertos seguros y eficientes”.
Para obtener un Certificado de Operación Aeroportuaria Parte 139, los aeropuertos deben cumplir una amplia serie de requisitos establecidos por la autoridad aeronáutica estadounidense. Entre ellos se encuentran las condiciones de seguridad en pistas y calles de rodaje, los servicios de rescate y extinción de incendios para aeronaves, los planes de respuesta ante emergencias, la gestión de riesgos asociados con la fauna silvestre y los programas de capacitación del personal operativo.
La infraestructura del Aeropuerto Washington Manassas también recibió inversiones federales para respaldar su crecimiento. Durante los últimos cinco años, la FAA destinó más de 46 millones de dólares a diversos proyectos, entre ellos la rehabilitación de la pista principal y la futura construcción de una nueva torre de control de tráfico aéreo. Estas obras forman parte de una estrategia orientada a aumentar la capacidad operativa del aeropuerto y reforzar los estándares de seguridad en sus instalaciones.
Como parte de la modernización del sistema de control de tráfico aéreo de Estados Unidos, el aeropuerto incorporó nuevos cables de fibra óptica de alta velocidad, una grabadora de voz del Sistema Nacional del Espacio Aéreo (NAS) y modernos conmutadores de voz que sustituyen equipos analógicos instalados en la década de 1990.
Además, está previsto que en octubre de 2027 entre en operación la Iniciativa de Conciencia de Superficie (SAI), una tecnología que permitirá a los controladores monitorear aeronaves y vehículos en tiempo real bajo cualquier condición meteorológica, con el objetivo de mejorar la seguridad en las pistas y contribuir a una gestión más eficiente de las operaciones aéreas.







