
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) llamó a acelerar la incorporación, permanencia y desarrollo profesional de las mujeres en la aviación, al considerar que ampliar sus oportunidades es indispensable para fortalecer la disponibilidad de talento y mejorar la sostenibilidad, resiliencia y competitividad del sector.
Durante la apertura de la tercera Cumbre Mundial de la OACI sobre Igualdad de Género en la Aviación, celebrada en Luanda, Angola, el secretario general del organismo, Juan Carlos Salazar, señaló que los avances alcanzados siguen siendo lentos y requieren compromisos concretos de gobiernos, empresas, organizaciones internacionales e instituciones académicas.
“Los equipos diversos desafían el pensamiento convencional, aportan perspectivas más amplias a problemas complejos y ayudan a las instituciones a comprender y atender mejor a las sociedades que representan. La aviación no es diferente”, afirmó el directivo.
El funcionario destacó que las mujeres ya desempeñan funciones esenciales como pilotos, controladoras de tránsito aéreo, ingenieras, inspectoras, investigadoras, ejecutivas, administradoras aeroportuarias y responsables de políticas públicas, desde donde contribuyen a enfrentar la transformación tecnológica, los retos ambientales, la escasez de personal y la creciente complejidad operativa.
La cumbre de 2026 se realiza una década después de que el 39º periodo de sesiones de la Asamblea de la OACI adoptara la primera resolución del organismo dedicada a la participación de las mujeres en la aviación. Desde entonces, la organización ha desarrollado estudios, recopilado datos y ampliado la participación femenina en programas de capacitación.
Salazar destacó que varias mujeres forman parte del Consejo de la OACI y que la Comisión de Aeronavegación alcanzó por primera vez una representación de cinco comisionadas, lo que calificó como una señal positiva para ampliar la inclusión en los órganos encargados de desarrollar normas internacionales.
La OACI también ha incorporado criterios de género en sus auditorías, evaluaciones, políticas de recursos humanos y seguimiento financiero, mientras que los Estados miembros y la industria han impulsado campañas, becas, redes de mentoría y programas como 25by2025 de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Pese a estos avances, el secretario general advirtió que muchas niñas todavía no consideran la aviación como una opción profesional y que numerosas mujeres enfrentan barreras para ingresar, permanecer y avanzar en puestos técnicos y directivos. “Demasiadas mujeres continúan encontrando obstáculos que limitan sus oportunidades para prosperar en nuestro sector”, señaló.
Salazar afirmó que avanzar requiere invertir en educación, crear rutas de acceso a las carreras aeronáuticas, recopilar datos, medir resultados, compartir mejores prácticas y exigir rendición de cuentas sobre los compromisos adquiridos.
“La igualdad de género no es exclusivamente un asunto de las mujeres. Es un imperativo estratégico para el futuro de la sostenibilidad, la resiliencia y la competitividad del ecosistema mundial de la aviación”, enfatizó.
Durante tres días, representantes de gobiernos, industria, academia y sociedad civil analizarán en Luanda mecanismos para reducir las brechas de género. El desafío será convertir los compromisos de la cumbre en políticas laborales, presupuestos, programas educativos y mecanismos de seguimiento que produzcan cambios verificables en una industria que enfrenta una creciente necesidad de talento especializado.






