
Las aerolíneas transportaron en 2025 a más personas que nunca —casi 5,000 millones de pasajeros— y registraron menos accidentes que el año anterior, de acuerdo con los datos globales de seguridad publicados recientemente por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Sin embargo, el informe hace una advertencia: pese a la disminución de las tasas de accidentes y de accidentes mortales, el número total de fallecimientos aumentó, lo que pone de relieve el desafío de prevenir sucesos extremadamente raros, pero catastróficos, mientras continúa creciendo la demanda mundial de viajes.
Los datos corresponden al transporte aéreo comercial regular realizado con aviones cuya masa máxima de despegue (MTOM) supera los 5,700 kilogramos, y fueron publicados en el más reciente Informe de Seguridad de la OACI.
En 2025, las aerolíneas comerciales transportaron aproximadamente 5,000 millones de pasajeros en 38 millones de vuelos, ambas cifras superiores a las de 2024. Al mismo tiempo, el número total de accidentes disminuyó de 95 a 85.
“Estos resultados demuestran que la aviación puede y debe seguir siendo más segura, incluso mientras aumenta el número de personas que vuelan”, afirmó Toshiyuki Onuma, presidente del Consejo de la OACI.
“También reflejan el liderazgo de la OACI durante décadas de colaboración entre los Estados y la industria para identificar riesgos, aprender de los accidentes, fortalecer la supervisión y mejorar la seguridad en todo el mundo”.
Disminuyen accidentes pese al aumento de vuelos
Uno de los indicadores más claros del progreso es la tasa mundial de accidentes, que mide cuántos accidentes ocurren por cada millón de despegues. En 2025, la tasa mundial de accidentes mejoró de 2.6 a 2.2 accidentes por millón de despegues, una reducción cercana a 13%. En términos sencillos, las aerolíneas realizaron más vuelos y, al mismo tiempo, registraron menos accidentes en general.
La mayor mejora en seguridad durante 2025 se produjo en los accidentes mortales, es decir, aquellos en los que al menos una persona pierde la vida.
El número de accidentes mortales disminuyó de 10 en 2024 a cuatro en 2025, mientras que la tasa de accidentes mortales se redujo 60%, al pasar de 0.27 a 0.11 accidentes mortales por millón de despegues.
Este resultado representa un avance significativo, debido a que la estrategia de seguridad de la OACI no solo se concentra en reducir los accidentes, sino también en prevenir aquellos con mayor probabilidad de provocar pérdidas de vidas humanas.
Alcanzar cero fallecimientos en la aviación internacional como consecuencia de accidentes y actos de interferencia ilícita es una de las tres aspiraciones incluidas en el Plan Estratégico de la OACI.
Aumento de fallecimientos pese a mejoras en seguridad
Aunque hubo menos accidentes mortales, el número total de fallecimientos aumentó de 296 en 2024 a 387 en 2025. De manera similar, la tasa de mortalidad —el número de fallecimientos por cada 1,000 millones de pasajeros transportados— aumentó de 65 a 78.
La razón es que un reducido número de accidentes concentró una gran proporción de las vidas perdidas. Un solo accidente puede involucrar a cientos de pasajeros. En 2025, un accidente por sí solo provocó 260 fallecimientos, lo que influyó considerablemente en el total anual.
Esto ilustra uno de los principales desafíos de la seguridad de la aviación moderna. La industria se ha vuelto altamente eficaz para prevenir accidentes, pero eliminar los poco frecuentes sucesos catastróficos capaces de causar un gran número de fallecimientos continúa siendo un desafío y una prioridad.
De esta manera, la OACI concentra sus esfuerzos mundiales de seguridad en los tipos de accidentes que históricamente han provocado la mayor pérdida de vidas.
Estos acontecimientos son conocidos como Categorías Mundiales de Sucesos de Alto Riesgo y están identificados en el Plan Global para la Seguridad de la Aviación de la OACI.
Entre ellos se encuentran el Vuelo controlado contra el terreno (CFIT) que ocurre cuando una aeronave en funcionamiento impacta involuntariamente contra el terreno, una montaña, el agua u otro obstáculo, con frecuencia debido a que la tripulación no es consciente del peligro.
También está la Pérdida de control en vuelo (LOC-I) que se produce cuando los pilotos ya no pueden mantener el control de la aeronave durante el vuelo. Estos sucesos son poco frecuentes, pero suelen tener consecuencias graves.
Asimismo está la Colisión en vuelo (MAC) que ocurre cuando dos aeronaves chocan o están cerca de colisionar mientras se encuentran en el aire.
Se añade la Salida de pista (RE) que sucede cuando una aeronave rebasa el extremo de una pista o se desvía por uno de sus costados durante el despegue o el aterrizaje.
Y finalmente está la Incursión en pista (RI) que ocurre cuando una aeronave, vehículo o persona se encuentra incorrectamente en una pista activa, lo que genera un riesgo potencial de colisión.
En conjunto, estas cinco categorías representaron más de la mitad de todos los accidentes mortales registrados en 2025.
La categoría que requiere mayor atención continua es la pérdida de control en vuelo, que representó casi un tercio de los accidentes mortales incluidos entre las categorías de alto riesgo de la OACI.
Debido a que estos accidentes suelen desarrollarse rápidamente y ofrecen pocas posibilidades de recuperación, su prevención requiere inversiones constantes en capacitación de pilotos, sistemas de aeronaves, gestión de la seguridad e iniciativas relacionadas con el desempeño humano.
Los datos sugieren que mantener la atención en las tecnologías de alerta de proximidad al terreno, la conciencia situacional de las tripulaciones y las salvaguardas operacionales sigue siendo esencial para reducir aún más los fallecimientos.
Los cuatro accidentes relacionados con colisiones en vuelo registrados en 2025 representaron casi 15% de todos los fallecimientos a nivel mundial, lo que los convierte en una de las categorías de alto riesgo más letales cuando ocurren.
A medida que el tránsito aéreo continúe creciendo y se integren al espacio aéreo nuevos participantes, como drones y vehículos de movilidad aérea avanzada, la gestión del riesgo de colisión seguirá siendo una prioridad crítica para la seguridad mundial.
Reduce la brecha hacia cero fallecimientos
“Las conclusiones basadas en datos son eficaces para impulsar a los Estados a intensificar su atención en aquellas áreas donde la evidencia muestra los mayores riesgos o deficiencias”, afirmó Juan Carlos Salazar, secretario general de la OACI.
“La OACI está plenamente comprometida con la prestación de capacitación específica, asistencia técnica y apoyo a la implementación para ayudar a los Estados a lograr mejoras medibles en materia de seguridad en estas áreas”, agregó.
Los datos presentados en el Informe de Seguridad de este año ofrecen información sobre la implementación del Plan Global para la Seguridad de la Aviación por parte de los Estados miembros de la OACI.







