
Los drones ya cambiaron la forma de hacer la guerra y por ello se debe discutir a fondo su uso responsable en los conflictos armados, compartieron especialistas durante un panel del “Foro Iberoamericano. Drones y UAS: La nueva frontera del poder en la seguridad social”.
Los participantes concordaron que las pruebas del poder militar de estas aeronaves han quedado plasmadas en la guerra entre Ucrania y Rusia y recientemente en el conflicto armado en el Medio Oriente entre Irán y Estados Unidos e Israel.
“Los drones cambiaron la guerra y la guerra es parte de nuestra vida, entonces los drones han venido a cambiar nuestra vida. No hay duda. En la medida que los Estados puedan controlar el crecimiento de la utilización estratégica y responsable de estas tecnologías vamos a ver crecientes mejoras en todo lo que hace en la calidad de vida del ser humano”, expresó Fernando Vaccotti, capitán de navío de la Armada de Uruguay, durante su participación en el panel Dominio aéreo emergente: Drones y UAS en la nueva arquitectura de la guerra.
Un cambio importante en la guerra moderna que trajeron estos artefactos está en la capacidad de hacer daño por parte de un rival en teoría es inferior a su contrincante.
“No solo se puede hablar de superioridad aérea sino también de supremacía aérea. El concepto que había antes, el de un país que gobernaba todo el espacio aéreo ya no se ve. Grupos armados y países que no son potencias tienen sus drones”, comentó por su parte Edison Rodríguez, oficial de la Fuerza Aeroespacial Colombiana durante su participación.
Este tipo de ventajas incluso tiene a potencias ocupadas en buscar maneras de contrarrestar el poder militar que otorga un dron, sistemas que son mucho más caros que el arma atacante misma.
Para atacar objetivos en Israel, Irán ha usado drones Shahid 136, los cuales tienen un costo de fabricación de entre 20 mil y 30 mil dólares por unidad, mientras que los israelíes gastan en cada misil interceptor entre 40 mil y 3.5 millones de dólares.
El poder destructivo de drones y AUS también abre el debate sobre el respeto a los derechos humanos, así lo hizo saber José Montenegro, español con más de 20 años de experiencia en seguridad, defensa e industria naval, enfocado en tecnologías no tripuladas y análisis de riesgos tecnológicos.
“Hablamos de tecnologías que permiten actuar a distancia, con gran precisión y niveles de automatización creciente. Yo veo tres cuestiones clave dentro del encaje con los derechos humanos. Uno, responsabilidad, dos la proporcionalidad y uso de la fuerza, y tres la transparencia y trazabilidad. Si hablamos de derechos humanos en conflictos rozamos líneas rojas que son difíciles hoy de salvaguardar. Los derechos humanos en una guerra no se respetan”, sostuvo.
Finalmente, Erick Saldaña, especialista en seguridad y análisis estratégico, sostuvo que se tiene que ver por una regulación de los drones, no su prohibición.







