
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) anticipó que el combustible sostenible de aviación (SAF) contribuirá con alrededor de 65% de las reducciones de emisiones necesarias hacia 2050 para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas de la industria aérea.
Pese a su papel fundamental, la oferta de SAF sigue siendo limitada, está concentrada en unas cuantas ubicaciones y su costo es entre dos y cinco veces mayor que el del combustible convencional de aviación (CAF).
El organismo expresó que una solución pragmática consiste en desvincular el combustible físico de sus atributos ambientales, lo que permite a las aerolíneas y a sus clientes reclamar el uso de SAF independientemente del lugar donde el combustible sea producido, entregado o consumido.
Por ejemplo, una aerolínea en Asia puede pagar y reclamar los atributos ambientales de un determinado lote de SAF que haya sido producido y abastecido físicamente en Estados Unidos. Este enfoque se conoce como book-and-claim.
La integridad del sistema book-and-claim requiere que los atributos ambientales vinculados a un lote específico de SAF sean rastreados de manera transparente una vez que se separan del combustible físico, con el objetivo de garantizar que sean contabilizados y reclamados una sola vez. Los registros de SAF, como el CADO SAF Registry, proporcionan este mecanismo de seguimiento y contabilidad.
En una transacción típica de book-and-claim, el registro interviene después de que el SAF ha sido mezclado con combustible convencional de aviación y entregado a un punto de no retorno, como una instalación de almacenamiento de combustible en un aeropuerto, desde donde queda disponible para ser abastecido por cualquier aerolínea.
El proveedor entrega la documentación de sostenibilidad al registro y transfiere, a través de este mismo sistema, los atributos ambientales asociados a la aerolínea compradora. Posteriormente, la aerolínea los redime, es decir, los “consume” de manera virtual.
El registro emite entonces un certificado que acredita que la aerolínea es propietaria de esos atributos ambientales y que tiene derecho a utilizarlos para realizar las reclamaciones correspondientes. Los clientes de la aerolínea que participen en la transacción también reciben un certificado que respalda sus reportes de emisiones.
De esta manera, el sistema book-and-claim ayuda al mercado global de SAF a superar las limitaciones derivadas de la disponibilidad física local y de cadenas de suministro que aún se encuentran en una etapa incipiente.
Esto permite que los productores tengan acceso a un mayor número de aerolíneas y que más compañías aéreas puedan acceder al SAF, lo que incrementa la competencia y contribuye a reducir los costos.
Este mecanismo es clave para acelerar la descarbonización del transporte aéreo y desarrollar con mayor rapidez este nuevo mercado energético.
Los reguladores pueden brindar un apoyo decisivo mediante cambios normativos, incluso dentro del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS), y contribuir así a ampliar el mercado de SAF y atraer nuevas inversiones.







