
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), en coordinación con la Comisión Europea y los Estados miembros, actualizó sus recomendaciones para los operadores aéreos que realizan vuelos en Medio Oriente, tras evaluar los acontecimientos más recientes en la región.
La revisión se produjo después de los acuerdos de alto el fuego y de una reducción general de las tensiones en el corto plazo, factores que llevaron al Grupo Integrado de Evaluación de Riesgos para la Seguridad de la Aviación de la Unión Europea a no prorrogar el Boletín de Información sobre Zonas de Conflicto que abarcaba Medio Oriente y el golfo Pérsico.
El documento, conocido como CZIB por sus siglas en inglés, expiró el 8 de julio de 2026. En su lugar, las autoridades europeas emitieron una nota informativa específica para Medio Oriente y el golfo Pérsico, en la que describen los riesgos residuales considerados de nivel medio para las operaciones aéreas.
Asimismo, publicaron boletines separados para Irán, Irak y Líbano, debido a que en el espacio aéreo de esos países permanecen riesgos elevados para la aviación civil.
La diferenciación entre los documentos refleja una evaluación más focalizada de las amenazas, en lugar de mantener una recomendación general para toda la región.
EASA explicó que la Comisión Europea, la propia agencia y los Estados miembros continuarán vigilando de cerca la evolución de la situación para identificar posibles aumentos o reducciones en los riesgos que enfrentan los operadores aéreos de la Unión Europea.
Las autoridades también señalaron que permanecerán preparadas para adoptar nuevas medidas en caso de que cambien las condiciones de seguridad.
La actualización permite a las aerolíneas ajustar sus evaluaciones operativas y la planificación de rutas conforme al nivel de riesgo de cada espacio aéreo, en un contexto regional que, pese a la disminución de las tensiones inmediatas, continúa expuesto a cambios rápidos que podrían afectar la seguridad de los vuelos.







