
A nivel global se han anunciado 200 proyectos de combustible de aviación sostenible (SAF), lo que es equivalente a unos 30 millones de toneladas (Mt) de capacidad de producción en 2030, pero se espera que solo el 60% de esta cantidad de materialice, señaló la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
El organismo agregó que muchos de estos proyectos aún se encuentran en una etapa temprana y corren el riesgo de retrasarse o ser cancelados.
“En la actualidad, apenas 35% de la capacidad anunciada está en operación o en construcción. Se estima que la capacidad real de producción de SAF alcanzará alrededor de 20 Mt para 2030”, comentó IATA en un artículo.
Entre las las causas de fondo para que no se concrete un tercio de los proyectos se encuentran el insuficiente apoyo de las políticas públicas y el acceso limitado al financiamiento que ello conlleva.
IATA comentó que la vía de producción HEFA (Ésteres y ácidos grasos hidroprocesados), la única tecnología madura de SAF con capacidad de escalar en el corto plazo, no está siendo aprovechada plenamente, mientras que otras rutas emergentes de producción de bio-SAF, como Alcohol-to-Jet (AtJ) y gasificación Fischer-Tropsch (GFT), aún no logran alcanzar una madurez comercial.
Por otro lado, el interés parece estar concentrado en la tecnología Power-to-Liquid (PtL o Conversión de electricidad en combustibles líquidos sintéticos), aunque, de acuerdo a IATA, esta ruta todavía se encuentra en una etapa incipiente y es poco probable que pueda producirse a gran escala antes de acercarse a 2040.
“Si esta situación persiste, no se alcanzarán las metas actuales de producción de SAF”, advirtió el organismo.
A nivel regional, se espera que América, impulsado por Estados Unidos, concentre alrededor del 40% de la capacidad mundial de SAF para 2030.
Europa, el Norte de Asia y Asia-Pacífico aportarían en conjunto alrededor de 12 millones de toneladas y África y Medio Oriente serán las zonas más rezagadas.






