
La Asociación Europea de Pilotos (ECA) prevé presentar una solicitud ante la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) para restringir la capacidad de las aerolíneas de contratar personal mediante la modalidad de arrendamiento húmedo (wet lease), práctica que ya ha provocado que aviadores se queden sin cobrar después de que su empleador se fuera a la quiebra.
El wet lease o ACMI (aeronave, tripulación, mantenimiento y seguro) se refiere a cuando una aerolínea contrata de otra los activos mencionados y solo se encarga de la operación comercial del vuelo, como los costos de combustible y catering.
El vuelo sigue operando bajo el certificado de operador aéreo (AOC) de la empresa arrendadora, que también es responsable de pagar a la tripulación.
En Europa, Grupo Lufthansa es uno de los mayores usuarios de contratos ACMI, mientras que operadores como Air Belgium suministran regularmente aeronaves y tripulaciones a otras aerolíneas.
De acuerdo a la ECA, el sindicato más grande de pilotos en Europa, el wet lease puede llevar a que los pilotos sean contratados bajo condiciones laborales abusivas, donde oficialmente figuran como trabajadores autónomos, lo que exime a las aerolíneas de algunas de sus responsabilidades para garantizar un entorno laboral saludable.
“Los pilotos son desechables, un número dentro del sistema. Puedes prescindir de ellos con un día de aviso”, expresó al respecto el secretario general de la ECA, Ignacio Plaza, de acuerdo al medio Travel Radar.
Se espera que la ECA solicite a la EASA una modificación de la legislación para proteger los salarios de los pilotos en caso de que una aerolínea proveedora de servicios ACMI entre en quiebra.
En México, Viva y Volaris han sido denunciadas por asociaciones de pilotos por caer en la práctica del wet lease.







