
De acuerdo a analistas, la actual crisis de combustible que provocó la guerra en Medio Oriente puede acelerar el proceso en el que las aerolíneas más débiles desaparecen o son absorbidas por holdings de mayor tamaño en Europa, publicó Cirium.
Esta tendencia es la que ha experimentado la industria aérea al menos desde la pandemia y ha dejado claro el dominio de algunos actores como Ryanair, Wizz Air y easyJet, en el ramo de las aerolíneas de bajo costo, y Air France-KLM (que agregó recientemente a SAS), IAG y Grupo Lufthansa (que se hizo de ITA Airways), en el de los grupos tradicionales.
“Algunas aerolíneas pequeñas —e incluso algunas de mayor tamaño— podrían no sobrevivir o ver debilitada su posición competitiva, dando lugar a un mercado más concentrado, similar al de Estados Unidos, dominado por grandes grupos con enormes flotas y sólidos balances financieros”, explicó la empresa de análisis de aviación en un artículo.
La crisis en Medio Oriente por la guerra iniciada a finales de febrero transformó los mercados europeos de combustible para aviación, esto debido a que los precios se dispararon por el endurecimiento de la oferta física antes de retroceder parcialmente conforme flujos alternativos de suministro ayudaron a estabilizar el mercado.
El impacto inicial generó preocupación sobre la disponibilidad de combustible para la aviación, aunque las aerolíneas resistieron el incremento de costos y mantuvieron en gran medida su capacidad operativa, apoyadas por una moderación gradual de los precios y una sólida demanda de pasajeros.
Debido al cierre del Estrecho de Ormuz, las exportaciones de la región se desplomaron hasta apenas 70 mil barriles diarios de combustible en abril, siendo Europa de las más afectadas por su dependencia.
En dicho continente las llegadas de combustible cayeron de aproximadamente 330 mil barriles diarios en marzo a apenas 60 mil en abril.
Estados Unidos y África Occidental, principalmente Nigeria, tuvieron que compensar esta reducción mediante sus exportaciones, lo que ayudó a la aviación europea a componer el rumbo.
Ante esto, la percepción de las aerolíneas respecto a la crisis del combustible evolucionó y el ambiente se percibe más relajado, aunque no todas podrían librar la crisis y terminarían desapareciendo o siendo absorbidas como se mencionó al inicio del texto.







