
Airbus ordenó una nueva reducción del 10% en la mayoría de sus gastos no industriales en plena incertidumbre global y problemas en la cadena de suministro que presionan su principal negocio: los aviones comerciales.
De acuerdo a información de Reuters, la empresa europea dirigió este ajuste a la división de fabricación de aeronaves y a actividades relacionadas con la sede corporativa, aunque no afectará la producción, indicaron fuentes consultadas por la agencia.
Dicha medida ha estado vigente durante varias semanas y se suma a un proyecto de ahorro de costos denominado LEAD, lanzado en 2024.
La nueva medida de “contención de costos” busca particularmente limitar el uso de contratistas externos, tradicionalmente un recurso clave para uno de los principales fabricantes de aviones del mundo.
Este recurso, por el momento no reportado, es parte de los esfuerzos de compañías occidentales por controlar el gasto ante la incertidumbre económica y los costos derivados de la guerra en Medio Oriente y las tensiones comerciales más amplias.
Reuters revisó declaraciones recientes de empresas listadas en Estados Unidos, Europa y Asia y encontró que las compañías enfrentan una factura de al menos 25 mil millones de dólares (mdd) mientras lidian con el aumento de los precios de la energía y cadenas de suministro fragmentadas.
El CEO de Airbus, Guillaume Faury, dijo a analistas el mes pasado que no existía una interrupción inmediata derivada directamente de la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel, pero que el grupo estaba preocupado por el posible impacto de los altos precios del petróleo sobre el costo de productos derivados.
Actualmente, Airbus también lidia con uno de sus principales fabricantes de motores, Pratt & Whitney, lo que ha generado dudas sobre la cantidad de motores disponibles para las entregas de aviones.





