
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), a través de la Administración Federal de Aviación (FAA), presentó una propuesta regulatoria que permitirá a determinadas categorías de infraestructura crítica solicitar restricciones para operaciones de drones alrededor de sus instalaciones.
La iniciativa forma parte de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump enfocada en restablecer la soberanía del espacio aéreo estadounidense y busca fortalecer la protección de sitios sensibles frente a amenazas aéreas.
Las restricciones podrán ser solicitadas y aprobadas mediante un nuevo portal web de la FAA y se evaluarán con base en criterios de seguridad operacional y protección nacional.
En total, 16 sectores serán elegibles para solicitar estas restricciones, incluidos producción de energía, sistemas de transporte, instalaciones químicas, plantas de tratamiento de agua y complejos industriales de defensa.
“Restablecer la soberanía del espacio aéreo en Estados Unidos significa proteger ubicaciones sensibles frente a amenazas aéreas mientras proporcionamos orientación clara a los operadores de drones para que puedan operar con confianza. Esta regulación hace exactamente eso”, afirmó Sean P. Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos.
Por su parte, Bryan Bedford, administrador de la FAA, señaló que la propuesta es esencial para proteger infraestructura crítica y cumplir la directriz presidencial sobre soberanía aérea.
Añadió que la medida proporcionará a las autoridades una herramienta clara para disuadir actividades no autorizadas de drones alrededor de sitios sensibles que podrían representar riesgos para la seguridad pública y nacional.
La regulación contempla dos tipos de restricciones. La primera corresponde a las Restricciones Estándar de Vuelo para Aeronaves No Tripuladas (UAFR), que prohibirán operaciones de drones dentro de límites específicos, excepto para operadores que hayan cumplido previamente requisitos rigurosos de seguridad y protección.
El segundo tipo corresponde a las Restricciones Especiales de Vuelo para Aeronaves No Tripuladas, consideradas más severas, ya que impedirán cualquier operación dentro de determinadas áreas salvo autorización previa tanto de la FAA como de la agencia patrocinadora correspondiente, como el Departamento de Seguridad Nacional.
Las áreas restringidas contarán con límites horizontales y verticales claramente definidos. La FAA advirtió que los operadores que violen estas restricciones podrían enfrentar sanciones civiles o penales, incluidas suspensiones o revocaciones de licencias, multas y cargos criminales.
La propuesta también permitirá a los operadores de instalaciones contactar a las autoridades cuando un dron ingrese en una zona restringida. Posteriormente, las fuerzas de seguridad podrán utilizar sistemas Remote ID para localizar la estación de control o al operador de la aeronave no tripulada.
La FAA recomendó a los operadores consultar la plataforma B4UFLY para conocer las zonas donde está permitido o restringido el vuelo de drones.
Entre los sectores elegibles para solicitar restricciones figuran instalaciones químicas, comunicaciones, manufactura crítica, presas, servicios de emergencia, energía, servicios financieros, agricultura, instalaciones gubernamentales, salud pública, tecnología de la información, reactores nucleares, sistemas de transporte y servicios de agua y saneamiento.
El periodo de comentarios públicos sobre la propuesta permanecerá abierto hasta el 5 de julio de 2026.







