
Boeing reinició las entregas del 737 MAX luego de pausarlas durante 10 días para realizar una reparación menor de cableado.
Este contratiempo no modificó la tasa de producción, la cual se mantiene en un objetivo anual de 500 unidades, de acuerdo al portal Air Insight.
El pasado 10 de marzo el fabricante anunció que haría la pausa para reparar un cableado con arañazos en un grupo de aeronaves aún no entregadas, noticia que hizo que sus acciones cayeran aproximadamente un 10% en una semana.
“Habrá interrupciones durante los próximos días. Tomará varios días resolverlo, no semanas”, comentó Katie Ringgold, vicepresidenta del programa 737, al momento de hacer el anuncio.
El defecto se atribuyó a una falla en el proceso de mecanizado que provocó pequeños arañazos en el aislamiento del cableado y fue detectado durante las inspecciones finales de producción, antes de que cualquier aeronave afectada fuera entregada al cliente.
El impacto de esta pausa de 10 días fue que entre 10 y 15 aviones fueron retrasados del primero al segundo trimestre del año, lo que representa un ajuste de calendario, no pérdida de volumen.
Además, Boeing aseguró que el problema de cableado no afecta a las aeronaves ya en servicio con aerolíneas, pues este fue una detección en fase de producción, no un fallo que se escapara a operación.
Curiosamente, un día después de anunciar el tema del cableado y la pausa, Boeing confirmó su mejor desempeño de entregas en febrero desde 2018: 51 modelos, entre los que había 43 737 MAX.







