
Scott Kirby, CEO de United, planteó al presidente Donald Trump la posibilidad de una fusión con American durante una reunión que ambos tuvieron a finales de febrero, publicó Reuters.
Si bien una operación de este tipo podría transformar la industria aérea a nivel local e internacional, también enfrentaría importantes obstáculos regulatorios.
La reunión entre Kirby y Trump tuvo lugar el 25 de febrero, hacia el final de un encuentro programado en la Casa Blanca sobre el futuro del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles, indicaron fuentes a Reuters.
Este encuentro se dio tres días antes de que Estados Unidos e Israel comenzaron sus ataques contra Irán, conflicto que disparó los precios del combustible para aviones y ha llevado a las aerolíneas a aumentar tarifas y cargos para compensar los mayores costos.
Entre los argumentos de Kirby ante funcionarios de la administración están que una aerolínea combinada sería un competidor más fuerte en los mercados internacionales y señaló que el Gobierno de Trump se ha centrado en los déficits comerciales de Estados Unidos a nivel global.
Sin embargo, a pesar del entusiasmo, funcionarios del sector señalaron que las probabilidades de aprobación del acuerdo serían bajas, citando la probable oposición de sindicatos, aerolíneas rivales, legisladores y aeropuertos; así como preocupaciones sobre la superposición de rutas y la pérdida de empleos.
De hecho, una fuente cercana a la Casa Blanca indicó a Reuters que existe escepticismo respecto a una operación de este tipo, dado su posible impacto en la competencia y en los precios de los boletos.







