
Delta suspendió los servicios especiales para miembros del Congreso de Estados Unidos en los aeropuertos, los cuales están en crisis debido a la falta de oficiales de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) por un cierre parcial de Gobierno.
La operadora agregó que este servicio estará temporalmente suspendido “debido al impacto en los recursos derivado del prolongado cierre”.
Desde el 14 de febrero, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la TSA, está en el cierre y por ello los oficiales de esta última no han podido cobrar su sueldo, lo que ha traído una ola de ausentismo y renuncias.
Para buscar reducir los problemas de procesamiento de pasajeros, la administración de Donald Trump desplegó desde el lunes a agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Los miembros del Congreso reciben un trato especial en los aeropuertos, que incluye revisiones aceleradas, acompañamiento para evitar largas filas de seguridad y mostradores de reservaciones dedicados que, entre otras cosas, les permiten hacer cambios de última hora.
El Congreso está enfrascado con la Casa Blanca debido a políticas de inmigración y votación, por lo cual se dio el cierre.
“Después de la seguridad, la prioridad número uno de Delta es cuidar de nuestra gente y nuestros clientes, lo cual se ha vuelto cada vez más difícil en el entorno actual”, indicó la aerolínea en un comunicado.
Medios estadounidenses han reportado largas filas en aeropuertos y los viajeros suelen tardar hasta cuatro horas en pasar un filtro de seguridad.







