
Eliseo Llamazares
Ventajas estructurales
La región cuenta con biomasa y residuos abundantes, experiencia histórica en biocombustibles, y refinerías susceptibles de reconversión o co-proceso. Esto permite pensar en escalas relevantes si se alinean política y financiamiento.
Cuánto puede aportar la región
Estudios recientes del MIT (CS3) proyectan escenarios en los que la penetración de SAF hacia 2050 en países como Brasil, México, Chile, Colombia, Ecuador y Perú permitiría recortes significativos de emisiones del sector, acompañados de mejoras operacionales y renovación de flota. IATA, por su parte, estima que el potencial global de SAF en 2050 podría rondar 400 Mt, aunque se quedaría por debajo de la demanda total, subrayando el papel del e-SAF.
Costos y señales de política
Hoy el SAF cuesta entre 2 y 5 veces la turbosina; los mandatos y los incentivos fiscales están acelerando la escala en Europa y EE.UU.
En América Latina, ALTA aconseja privilegiar incentivos frente a obligaciones estrictas que puedan afectar la accesibilidad del transporte aéreo, dado el menor poder adquisitivo y la menor cuota de tráfico global. Sin embargo, la solución no solo viene de la mano de los incentivos sino de los mandatos de carga mínima de SAF, que ayudará a establecer contratos de suministro a largo plazo y con ello dar viabilidad económica a los proyectos de inversión que encontraran financiación para su desarrollo.
Riesgos y oportunidades
La región produce muy poco SAF hoy. Sin proyectos concretos de plantas FT/ATJ/HEFA/e-SAF, los costos por cumplimiento podrían trasladarse a tarifas y afectar la competitividad y la conectividad en los países que ya dentro del esquema CORSIA (México y Brasil 2027), tengan que establecer mandatos de carga o compensación de los pocos proyectos en el mundo que están acreditados para ello.
Por el lado positivo, el desarrollo del SAF en la región, rica en materia prima que utilizan muchas de las tecnologías existentes podría generar importantes beneficios: empleo, innovación, gestión de residuos y sustitución de importaciones de turbosina de origen fósil a turbosina sostenible (SAF).
El potencial del SAF en México: recursos, infraestructura y hoja de ruta
Recursos y demanda
México dispone de RSU en grandes urbes (idóneos para FT), excedentes y melazas del sector azucarero (ATJ-etanol), y agro-residuos diversos. El tráfico nacional y la conectividad internacional seguirán creciendo, por lo que asegurar suministro de SAF es estratégico para competitividad y cumplimiento.
Infraestructura y liderazgo (ASA/AFAC)
Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) abastece la turbosina en 52 aeropuertos y supera el 90% del mercado. Está construyendo plataformas de mezcla (p.ej., en el AICM) para iniciar blending con SAF importado y preparar producción nacional hacia 2030. AFAC y ASA, con SICT, coordinan mesas técnicas y una Hoja de Ruta Nacional con ejes de materias primas, regulación, infraestructura, certificación, I+D y financiamiento.
Marco legal energético-biocombustibles (2025)
La Ley de Biocombustibles (marzo 2025) y su Reglamento (octubre 2025) incorporan la bio-turbosina (SAF) y establecen permisos para toda la cadena: producción, almacenamiento, transporte, distribución, comercialización, expendio, importación y exportación. También exigen trazabilidad mediante bitácoras y calidad bajo Normas Oficiales Mexicanas.
Sin embargo faltan regulaciones sobre mandatos claros que generen más demanda de la actual y lo que es más importante, mandatos de suministro que apalanquen la financiación de estos importantes proyectos.
Incentivos fiscales
No existen incentivos fiscales específicos para SAF en México. Sin embargo, el Decreto ‘Plan México’ (enero 2025–septiembre 2030) otorga depreciación acelerada para activos nuevos y deducciones adicionales por innovación/capacitación, aplicables transversalmente y aprovechables por proyectos de SAF (plantas, equipos, formación).
Para inversiones tan relevantes los incentivos fiscales son necesarios y sobre todo en un proceso de avance tecnológico muy alto que va a hacer que las tecnologías de hoy queden obsoletas antes de que estos proyectos se amorticen económicamente (ya ocurrió con las energías renovables). Otros países tienen marcos de incentivos establecidos (UE, USA, Colombia (proyecto), Brasil, etc…), pero México necesita desarrollar este plan de incentivo para el desarrollo de esta industria que puede revolucionar la industria del combustible de aviación en el corto plazo.
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Próximos pasos
Asegurar materia prima sostenible (RSU y residuos agrícolas o forestales) creando la infraestructura necesaria para poder captarla en el caso de RSU y sin impacto en mayores desforestaciones en el caso de los residuos agrícolas o forestales (procesos principalmente HEFA), lanzar proyectos ATJ vinculados a polos industriales con experiencia en esta industria del etanol, completar refino de alta calidad de descarbonización para mezclas y operación en red ASA, y cerrar acuerdos de suministros con aerolíneas.






