
Dentro de la cabina de vuelo de una aeronave moderna, el piloto está rodeado de información. Las pantallas del ECAM (Electronic Centralized Aircraft Monitoring) ofrecen un flujo constante de datos sobre los motores y los sistemas de la aeronave. Es tentador confiar ciegamente en ellas. Sin embargo, hay que evitar la complacencia por automatización.
En ellas, lo que la tripulación ve es el último eslabón de una cadena de información que incluye sensores, arneses eléctricos y computadoras. Un sensor defectuoso, un cable en mal estado o una condición ambiental pueden generar falsas indicaciones.
En febrero de 2024, un Airbus A320 de American Airlines durante la fase de ascenso recibió una advertencia: La reversa del motor 1 estaba accionada. La tripulación siguió el procedimiento ECAM, cortó el motor y regresó a Portland. El vuelo fue cancelado y la aeronave permaneció en tierra tres días. Como señala The Aviation Herald, los sensores pueden generar falsas indicaciones que obligan a aplicar procedimientos, aunque el problema real no esté en el motor. Una falla en el sensor de posición de las reversas pudo haber sido la causa de tal indicación. Si fue así, un motor en perfecto estado fue apagado por precaución y un vuelo cancelado.
Motor – sensores – computadoras – indicaciones
El flujo de información desde los motores hasta las pantallas de cabina sigue una arquitectura compleja con redundancias, concentradores de datos y lógicas de falla embebidas en el sistema. No es un camino directo.
El FADEC (Full Authority Digital Engine Control) es el cerebro de cada motor. Recibe datos de múltiples fuentes:
- Sensores del motor: temperatura de gases, velocidades de flechas, presión de aceite, vibración, presión y temperatura de entrada.
- Sensores barométricos e inerciales: a través de las ADIRU (Air Data Inertial Reference Units), que procesan señales del tubo Pitot, puertos de presión estática, sensores de ángulo de ataque y sensores de temperatura total (TAT).
- Computadoras de otros sistemas.
Antes de llegar a las pantallas, las señales pasan por tres etapas:
- SDAC (System Data Acquisition Concentrators): recopilan las señales de los sistemas.
- FWC (Flight Warning Computers): analizan los datos y generan las alertas visuales y auditivas.
- DMC (Display Management Computers): convierten la información en imágenes en las pantallas.
El FADEC, por su parte, tiene una arquitectura redundante que le permite seguir operando incluso si un sensor o canal falla.
Indicaciones falsas vs fallas reales
Diagnosticar implica discernir entre una indicación falsa y una falla genuina del motor. Existen varios casos documentados donde el sistema genera indicaciones que no reflejan la realidad.
Fallos en SDAC y FWC
Los SDAC recopilan las señales de los sistemas de la aeronave. Al ser redundantes, si uno falla, el otro toma el relevo sin afectar la operación. Solo aparece un mensaje de aviso en pantalla.
Pero si fallan ambos SDAC, se pierden las advertencias ámbar y la mayoría de los datos en pantalla. Solo se conservan los parámetros de motores, combustible, controles de vuelo y tren de aterrizaje, porque llegan en formato digital directo que no depende de los SDAC.
De manera similar, si falla un FWC no hay consecuencia operativa por la redundancia del sistema. Pero si fallan ambos, se pierden todas las alertas audibles y visuales, dejando a los pilotos sin avisos de precaución y advertencias. Una situación potencialmente peligrosa si ocurre otro fallo simultáneo.
Fallos en el FADEC
Si falla una sola señal de entrada, no hay cambio de canal: el canal activo utiliza los datos del otro a través del enlace entre canales. Si fallan ambas señales, el sistema opera con valores calculados del canal en mejor estado.
En caso de falla del sensor de EPR (Engine Pressure Ratio), el EEC (Electronic Engine Control), la computadora central del FADEC, cambia automáticamente al modo N1 (control de respaldo que usa la velocidad del ventilador para calcular el empuje). Pero en este modo no existe protección contra sobrepresión o sobre giro (over boost), necesaria en una maniobra de ida al aire (Go-Around).
Conclusión preliminar
Lo que el piloto ve en el ECAM no es la realidad del motor, sino una representación procesada de esa realidad. Entre el motor y la pantalla hay una cadena de sensores, concentradores de datos y computadoras que pueden fallar. Cuando esto ocurre, las indicaciones pueden ser erróneas, incompletas o engañosas conocidas como “ilusión de instrumentación”.
El caso del American Airlines en Portland lo demostró: una advertencia de inversor desbloqueado obligó a apagar un motor que probablemente funcionaba bien. La tripulación actuó correctamente según el procedimiento, pero el coste operativo fue significativo.
En la segunda parte exploraremos cómo el CFDS ayuda a diagnosticar estos fallos, por qué la decisión de remover un motor debe tomarse con cautela, y qué herramientas tiene el técnico para evitar intervenciones innecesarias.
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