
Magni, como le mencionan algunos pilotos que trabajan ahí, está al borde de la quiebra. ¿Por qué llegó hasta ese punto? Ya no importa; lo que sucede, y que debió haberse hecho, era anticiparse a esa penosa situación. La afectación es bárbara: muchos pasajeros varados en varias ciudades turísticas sin saber si demandar o insistir con la empresa, la que, por cierto, no da la cara para que les sea resarcido el daño. Como autoridad se tiene a la AFAC, a la PROFECO y a la SICT como responsables de los daños a los usuarios de los medios de transporte, también como la secretaría responsable de la autoridad aeronáutica de este país, aunque también de facto lo sería la SEDENA como jefe de los militares a cargo de la autoridad competente.
La autoridad aeronáutica tiene la responsabilidad de revisar la operación de todo lo que tiene que ver con lo aeronáutico; es decir, todas las unidades administrativas que, de una forma u otra, tienen que ver con lo aeronáutico como SENEAM, ASA, los talleres aeronáuticos, las líneas aéreas, aeropuertos y demás. En el caso de Magnicharters, es la AFAC la dependencia gubernamental que debió revisar, a través de auditorías oportunas, si la empresa estaba en malas condiciones económicas o de seguridad, de no afectación a los usuarios, de respetar y hacer respetar las leyes que tienen que ver con la aviación. La SICT es finalmente la responsable, pero a través de la AFAC, ya que aquella instancia es la responsable de muchos más rubros que tienen que ver con el transporte en el país.
Me pregunto si hubo algún tipo de revisión y cuándo tuvo lugar, si es que se dio, como las condiciones que estaban afectando a la empresa, para que no sea demasiado tarde cuando se trate de actuar. Ahora la empresa está al borde de la bancarrota y poco se puede hacer por los afectados por este problema.
Me tocó revisar, con la intención de apoyar, la situación de la empresa Interjet, que finalmente no se pudo echar a andar de nuevo; para esto contrataron a un exsecretario de Comunicaciones y ni así fue posible echarla a andar de nuevo, y una de las razones fue el tema de los adiestramientos, tema que me tocaba a mí. Lo que debe hacerse es revisar profundamente la operación, la economía y demás rubros de las unidades administrativas de la SICT. Quizá lo que sucede es que, ¿cómo podría revisarse la situación económica de la empresa Mexicana de Aviación, que pierde y pierde y pierde sin que se haga nada? Para nadie es extraño que el AIFA pierde dinero cada día que opera; sin embargo, las autoridades no hacen ni harán nada para revisar que la empresa cumpla sus compromisos con los usuarios, pero sabemos que esto no es algo característico de las autoridades.
Es el caso de lo que sucede con SENEAM, en donde se estila realizar actividades fuera de lo que debe hacerse, poniendo en riesgo la operación, pero esto no queda claro a la autoridad, que no actúa ni revisa las condiciones de seguridad que no deben descuidarse. El riesgo no es solamente de operación, sino también hay riesgo económico, ya que se utiliza el presupuesto para actividades que nada tienen que ver con el control de tráfico aéreo, como la operación de drones y de un avión para no sé qué fines, y todo lo que conlleva, como pilotos de drones que deben estar trabajando como controladores, por ejemplo. La aviación es de prevención, de anticipar los problemas, de anteponerse a estos y actuar en consecuencia, no de actuar ya que sucedieron las cosas, cuando hay consecuencias y se afecta a terceros. Con Magni debieron haberse anticipado las revisiones y las auditorías; que le pregunten a los afectados si les parece que se hayan hecho las cosas como se hicieron, sabiendo que las autoridades debieron hacer algo antes de que las cosas llegaran hasta donde llegaron. Ahora hay que vivir un proceso de quiebra, esperar los tiempos legales, que normalmente son muy largos, y esperar que les regresen algo, siquiera, de lo que les pertenece.
En el caso que nos ocupa, la responsabilidad, la que tiene que dar la cara, es la SICT por no exigir que la autoridad competente realizara tantas verificaciones como fuera necesario.
“Los artículos firmados son responsabilidad exclusiva de sus autores y pueden o no reflejar el criterio de A21”[







