
Spirit Airlines está dispuesta a otorgar al Gobierno de Estados Unidos una participación accionaria para evitar la quiebra, informó Bloomberg esta semana.
La aerolínea de ultra bajo costo encara un proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11 y reportes recientes señalan que debido al alza en el precio de combustible por la guerra en Medio Oriente la empresa estaría cerca de la liquidación.
De acuerdo a Bloomberg, Spirit aceptaría dar una participación accionaria al Gobierno a cambio de una inyección de efectivo. El medio The Air Current también publicó que la operadora solicitó a la administración de Donald Trump “cientos de millones de dólares” de financiamiento de emergencia.
Se espera que el secretario de Transporte, Sean Duffy, se reúna pronto con algunas aerolíneas de bajo costo (LCC), entre ellas Spirit, para ver su situación actual.
El modelo de negocio de una LCC se basa en mantener costos bajos para operar con márgenes de ganancia reducidos, por lo que un aumento en el precio del combustible resulta un problema dado que este activo suele representar hasta cerca de un tercio de los gastos operativos, solo por detrás de la mano de obra.
De acuerdo a Bloomberg, la Asociación de Aerolíneas de Bajo Costo (AVA), que representa a Spirit y a su rival Frontier, entre otras LCC, ha solicitado a legisladores del Congreso eliminar temporalmente algunos impuestos y tarifas hasta que los precios bajen, advirtiendo de “mayores costos de viaje para los pasajeros” sin este alivio.
Los precios del combustible para aviones promediaban 3.79 dólares por galón al 17 de abril, según el índice Argus U.S. Jet Fuel, frente a los 2.50 dólares del 27 de febrero, un día antes de que Estados Unidos e Israel comenzaran a atacar a Irán.
Spirit se acogió al Capítulo 11 en agosto de 2025, en la que fue la segunda vez en menos de dos años, pues en noviembre de 2024 también recurrió a este salvavidas, del que salió en marzo del año pasado.







