
Espantoso accidente se verificó en el aeropuerto La Guardia en Nueva York el 22 de marzo pasado. Los protagonistas fueron un CRJ-900 de Air Canada Express volando de Montreal a La Guardia y un vehículo de bomberos del propio aeropuerto. La aeronave fue autorizada a aterrizar en la pista 04 del aeropuerto mencionado, de manera simultánea se autorizó al vehículo de bomberos a cruzar esa pista por el rodaje “D”. La aeronave ya en la última fase de frenado se impactó con el vehículo de bomberos desintegrándose la cabina de mando dejando sin vida a ambos pilotos, de manera instantánea. Las condiciones meteorológicas reinantes, aunque con un poco de precipitación, no significaba mayor factor para las operaciones. La pista se encontraba húmeda con la consiguiente disminución del coeficiente de frenado, nada fuera de lo normal. La aeronave tocó de manera normal y en las marcas correctas lo que significaba que la distancia de desaceleración y frenado estaban controladas. Intempestivamente el vehículo de bomberos fue autorizado a cruzar la pista a través del rodaje “D” lo que causó una terrible colisión con la aeronave, se habla de que cuando menos iban a 39 KTS, aproximadamente 80 KM/HR.
Hay muchas incógnitas que planteaban argumentos que pudieron haber influido en el percance, ¿por qué se autorizó el cruce al carro de bomberos? Aunque estaba atendiendo un avión con problemas y requería asistirlo, tenía que cruzar la pista, pero con autorización expresa del controlador de terrestre o de la torre misma que recibió.
Dicen que el controlador estaba manejando dos frecuencias, claro que está bien, una es para torre y la otra para terrestre, lo raro es que el controlador nunca instruyó al vehículo de bomberos a monitorear la frecuencia de torre, y los pilotos del CRJ no podían monitorear la frecuencia de terrestre. Por ahí leí que solo había dos controladores en la torre en esos momentos, ¿Y el supervisor? ¿Será que todavía se tienen problemas con el presupuesto de los diputados con el gobierno federal? Escuché una declaración del titular del DOT norteamericano refiriéndose a eso y, de ser así, las cosas se ponen peor porque, ¿Cuándo tendrán el presupuesto adecuado para planear la cantidad de controladores se necesitan para garantizar la seguridad?
Siempre que sucede un accidente de esta magnitud se toma nota, después de investigar claro, de qué fue lo que pasó, quien tuvo que ver con las causas principales, esto con el fin de no repetir errores, considerando que un accidente ocurre por un error. En caso de existir negligencia se actúa en consecuencia, pero sino es así se define qué fue lo que provocó el percance, cual fue la causa o causas probables, qué se hizo mal, qué se hubiera hecho para evitarlo y de ahí se publica para que toda la comunidad aeronáutica tome nota y corrija lo que haya lugar y minimizar los riesgos. También habla el titular del DOT Sr. Duffy y señala que hay controladores en capacitación y que esperan que pronto terminen su adiestramiento y que puedan iniciar su entrenamiento que consiste trabajar en los aeropuertos más sencillos para luego ir avanzando hasta que sean capaces de trabajar con seguridad tanto en aeropuertos sencillos como en los más complicados, este proceso toma aproximadamente un año.
Me pregunto, con mucho temor, cómo será en México si, aunque no hay problema de presupuesto, sí existen pocos o nulos recursos para contar con más controladores trabajando. Y no es que estén laborando bajo protesta, porque eso nada tiene que ver con la seguridad; no obstante, considero que se les deben pagar los adeudos pendientes, los cuales, repito una vez más, se deben a la facilidad con la que se ha cubierto el tiempo extra, tanto por presión del sindicato como por no contar con entrenamiento adecuado para evitar ese excesivo pago de tiempo extraordinario.Se tienen torres de control sin el equipamiento adecuado, elevadores sin funcionar, equipos electrónicos de comunicación y navegación obsoletos, accesos a las instalaciones inadecuados, aplicación de acuerdos donde no corresponde y en temas que nada tienen que ver con Seneam. No sé si esto se los exigen quienes verdaderamente mandan en la institución (gente externa que alguna vez ocupó puestos importantes y ahora dicta el comportamiento de la dirección de la empresa).No se debe permitir que especialistas en navegación dirijan el área de CTA ni que la de navegación esté a cargo de un CTA —o varios— que tienen poco o ningún conocimiento de los asuntos relevantes de esas especialidades.No se vale que no se reporten incidentes o se proteja a controladores que estuvieron involucrados en algún incidente y que cierta preferencia o amiguismo prive como razón principal para que no se apliquen las reglas cuando esto suceda. Nada tiene de malo que se provoque un incidente, lo que no debe ser es que este no se reporte como ha sucedido muchas veces en Seneam. Hay que estar alerta para que todo se reporte y que no se trate de ocultar ningún incidente. Por otro lado, considerando que la mayoría de los incidentes y/o accidentes en aviación se deben a factores humanos, y que el trabajo en Seneam es una actividad fundamental en este sector, no deja de preocupar que este importante departamento esté dirigido por personas que no tienen relación con la especialidad.
Se requiere que los ingenieros se enfoquen en lo que saben hacer: revisar, reparar y mantener al cien los equipos, pero no que se pongan a dirigir o administrar cuando no cuentan ni con la voluntad ni con la capacidad.Señores de la SICT, revisen a fondo las actividades de Seneam: hay infinidad de deficiencias. Métanle la mano, la están desbaratando; urge.Si pudiéramos resumir en una palabra la solución para que esto no vuelva a ocurrir, sería capacitación y, quizá, una más: supervisión.
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