
La corrupción junto con la impunidad son dos de los mayores males que aquejan la vida de nuestro México.
Hoy como nunca antes estos grandes males han puesto a nuestro país en los primeros lugares mundiales y nos dejan muy mal parados ante la crítica internacional más allá del enorme daño interno que nos estan causando a los millones de mexicanos dedicados al trabajo y la vida honesta.
La corrupción y la impunidad se manifiestan cuando individuos que tienen el poder abusan de su posición para obtener beneficios personales, económicos o políticos, violando todas las normas legales y éticas.
Nos puede parecer, en ocasiones, un problema lejano o ajeno pero sus consecuencias afectan profundamente el bienestar de todos nosotros, el desarrollo económico de Mexico y nuestra confianza en las instituciones.
Hace apenas unos días ha salido a la luz publica un asunto de corrupción registrado en casi todos los niveles de nuestra AFAC (Agencia Federal de Aviacion Civil) lo que de entrada a costado la salida del General Vallín Osuna como director de la Institucion.
Otro militar, el General Emilio Avendaño Garcia es quien viene a tomar el mando de AFAC para tratar de arreglar el desorden, la corrupcion y esperamos que tambien la impunidad que impera en la Agencia.
La corrupcion al interior de la autoridad aereonáutica de México impide su propio desarrollo y afecta a miles de usuarios que tienen que enfrentar una Agencia ineficiente y que se supone deberia ser ejemplo de eficacia y honestidad.
Una Agencia donde el trabajo y beneficios de cada uno de los empleados deberían depender de sus méritos y no de favores, amiguismos y compadrazgos.
La corrupción promueve otros valores negativos como la impunidad, el individualismo extremo y la desconfianza mutua al interior de AFAC y así estamos siendo testigos de la corrupción normalizada.
Hoy tristemente todo se puede lograr mediante el soborno erosionando principios fundamentales como la honestidad, la solidaridad y la responsabilidad cívica.
La corrupción no es simplemente un problema administrativo o legal sino una amenaza directa al desarrollo de nuestra industria aérea y combatirla requiere un compromiso firme del Gobierno Federal para poder crear una institucion fuerte, con reglas claras y sobre todo una planta de trabajadores activos, honestos y conscientes.
La nueva dirección de AFAC deberia tener muy clara la educación en valores entre sus diferentes niveles, la rendición de cuentas y la transparencia como pilares fundamentales para construir una Agencia eficiente y libre de corrupción.
El General Avendaño debe lograr recomponer a fondo todos los departamentos de la AFAC escogiendo a la mejor gente, a la de mayor experiencia y honestidad probada.
Nuestra Industria aérea requiere de una autoridad regulatoria y certificadora ordenada en la eficiencia y la honestidad y que garantice su desarrollo constante porque también debe ser garante, en las acciones que por ley le corresponden, de la seguridad de millones de pasajeros que utilizan un avión para viajar desde y hacia México.
No será fácil y no hay mucho tiempo para corregir porque (después de las dos degradaciónes que ha sufrido) la AFAC está en la mira de instituciones certificadoras internacionales como la FAA y la OACI.
Las cosas deben ser hechas como debe de ser para cumplir con los estándares mundiales o la autoridad aeronáutica mexicana podría sufrir en el futuro una nueva degradación de categoría que resultaría desastrosa en todos sentidos para nuestro país.
“Los artículos firmados son responsabilidad exclusiva de sus autores y pueden o no reflejar el criterio de A21”







