
Hablar de salud mental en la aviación no es nada más hablar del bienestar del individuo, sino que se trata de un tema de seguridad nacional que repercute en cuestiones de seguridad operacional, aseguró Carlos Salicrup Díaz de León, presidente de la Asociación Iberoamericana de Medicina Aeroespacial.
Durante su participación en la exposición “Salud mental para personas tripulantes de aeronaves”, el médico cirujano especialista en medicina aeroespacial señaló que la aviación es uno de los sistemas de transporte más seguros del mundo. No obstante, advirtió que uno de los principales factores de riesgo sigue siendo el componente humano, es decir, toda la tripulación.
Explicó que se tiene que tener muy claro cómo se cuida a este individuo operacional (tripulación). “Estar fatigado, estar estresado no nos permite combatir los estresores psicológicos de la misma forma que cuando está totalmente descansado”.
El médico piloto precisó que este no es solo un tema de cuidar a los individuos, sino también de preservar la seguridad y el funcionamiento del sistema.
“Es aquí donde dependemos en gran medida de que el tripulante reconozca y reporte que tiene una afección y esto no va a suceder, porque va a comprometer su trabajo, su ingreso económico y a su familia, por lo que no levantarán la mano. Exámenes médicos y psicológicos exhaustivos únicamente lo que garantizan es una sensación falsa de seguridad ante otras entidades”, dijo.
Por lo tanto, Salicrup Díaz de León sostuvo que lo primero que se debe tener es un “puerto seguro” que permita a los pilotos levantar la mano y decir “yo no me siento bien, no dormí bien, tengo un familiar enfermo y no estoy en condiciones para poder trabajar, tengo una afección, pero me estoy tratando”.Precisó que la forma de garantizar operaciones seguras es por medio de los “partners” (compañeros) para tener esos lugares seguros y, en caso de que se tenga una adicción o problema, pueda ser tratado de forma correcta, ser evaluados por profesionales de la salud, entrenados y con alta experiencia en el ambiente aeroespacial demostrable.
“No podemos estar evaluados por psicólogos o médicos que no están relacionados con el ambiente aeronáutico, ni tienen experiencia en el ambiente aeroespacial, esta es la piedra fundamental en todo eso”, dijo.
Además, otro de los temas que se revisan es la cercanía que tienen los examinadores con los tripulantes y los controladores de tráfico aéreo; mientras sean exámenes médicos autoritarios, exhaustivos e invasivos, realmente no se garantiza la seguridad, lo que se hace es provocar más estrés.
“Cada seis meses tenemos que ir a renovar permiso para ver si puedo seguir trabajando, pero tenemos que revisar si el traer un poco de peso, el colesterol arriba, tiene un impacto real en la seguridad de las operaciones aéreas.
“Tenemos que garantizar si lo que queremos es hacer medicina preventiva o hacer exámenes de seguridad operacionales”, dijo.
Y para ello, sostuvo, la confianza se genera entre la cercanía de los pilotos, las sobrecargos, los controladores y los médicos y psicólogos que los examinan.
El presidente de la Asociación Iberoamericana de Medicina Aeroespacial aseveró que las grandes potencias en aviación son aquellas que han avanzado en el conocimiento y la atención de su personal. Agregó que la evidencia internacional identifica al miedo a reportar como una de las principales barreras para atender la salud mental en la aviación.
Esto, explicó, da lugar a lo que se conoce como “subreporte”, es decir, la percepción de que informar una condición representa un riesgo para el personal, mientras que no hacerlo lo mantiene en una posición segura. Sin embargo, advirtió que, desde la perspectiva de la seguridad operacional, ocurre exactamente lo contrario.
El médico piloto sostuvo que el estrés, la fatiga, entre otros factores, afectan funciones de reacción inmediata en la tripulación, de ahí la importancia de tener esa cercanía entre “partners” bien preparados.Por ello, insistió en contar con un “puerto seguro” donde quienes atiendan y traten a la tripulación esté junto al eje del empleador, la autoridad y la representación gremial es cómo se podrá avanzar en este rubro.
“Los tripulantes y los controladores, por cuestiones históricas, no confiamos al cien por ciento en otras entidades que no sean de nuestro gremio”, aseveró.







