
El Aeropuerto de Dublín, Irlanda, puso en operación la primera infraestructura de carga rápida mediante pantógrafo (brazo articulado) para autobuses eléctricos, un proyecto que busca fortalecer la movilidad sostenible dentro de sus instalaciones.
La iniciativa contempla una inversión de 17 millones de euros (mde), por parte de daa, operador del aeropuerto, destinada a la instalación de la infraestructura eléctrica y a las mejoras de voltaje necesarias para el funcionamiento del sistema. A ello se suman 11 mde invertidos por Aircoach para la adquisición de una nueva flota de 14 autobuses eléctricos que prestan servicio entre los estacionamientos y las terminales.
La nueva flota, con capacidad de hasta 120 pasajeros por unidad, utiliza tecnología de carga ultrarrápida mediante pantógrafo, un sistema automatizado que emplea brazos retráctiles para suministrar energía a los vehículos en los puntos finales de sus recorridos. Este mecanismo permite mantener los autobuses en servicio sin necesidad de regresar a depósitos de carga durante la jornada, lo que mejora la disponibilidad de las unidades en rutas de alta frecuencia.
De acuerdo con daa, la combinación de los nuevos autobuses y la infraestructura de carga permitirá optimizar la operación del servicio utilizado por alrededor de 2.5 millones de pasajeros al año. El proyecto también incluye una estación independiente con siete bahías de carga destinada a recargas nocturnas y respaldo operativo, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio en diferentes escenarios.
La sustitución de los autobuses diésel por vehículos eléctricos permitirá evitar la emisión de más de mil 470 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) al año. Esta medida forma parte de la estrategia de descarbonización del aeropuerto de Dublín y de los compromisos ambientales validados bajo la iniciativa Science Based Targets (SBTi), enfocada en la reducción de emisiones alineadas con criterios científicos internacionales.
Vincent Harrison, director comercial y de desarrollo de daa, señaló que la instalación posiciona al aeropuerto como pionero en el uso de esta tecnología en Irlanda.
“Este tipo de carga es ideal para rutas fijas de alta frecuencia, ya que permite el uso de baterías más pequeñas y una carga rápida en caso de necesidad, en lugar de la carga prolongada en las cocheras. Esto se traduce en viajes más limpios, silenciosos y fiables para los pasajeros. Nuestra inversión en esta infraestructura también contribuye a preparar el aeropuerto de Dublín para el futuro y a impulsar nuestros objetivos de sostenibilidad”, expresó.
Andrea Carroll, directora de sostenibilidad de daa, indicó que la electrificación de la flota forma parte de una estrategia más amplia de reducción de emisiones.
“El aeropuerto de Dublín se encuentra ahora entre el 13% de los aeropuertos del mundo que han obtenido la certificación en el Programa de Acreditación de Huella de Carbono en Aeropuertos (ACA) de Nivel 4+ en gestión de carbono, pero no nos dormimos en los laureles. La conversión a una flota eléctrica reducirá el impacto de carbono de los viajes de los pasajeros desde y hacia el aeropuerto, complementando otras iniciativas en todo el recinto aeroportuario y aumentando la resiliencia de nuestra flota” añadió.
La modernización forma parte de un programa de sostenibilidad que también incluye iluminación LED, infraestructura de energía eléctrica para aeronaves, expansión de puntos de recarga y el impulso a proyectos de transporte público como MetroLink y BusConnects, que buscan reducir las emisiones asociadas a los desplazamientos de los pasajeros hacia y desde el aeropuerto.







