
Kepler Club, empresa de hospitalidad aeroportuaria fundada en Turquía y nombrada en honor al astrónomo Johannes Kepler, avanza en la fase final de su expansión en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur (KLIA).
El proyecto prevé duplicar su capacidad actual, pasando de 64 a 148 camas, con apertura prevista para inicios de 2026. La marca busca consolidar su presencia global con un modelo que combina tecnología, automatización y comodidad para los viajeros.
La compañía opera cinco instalaciones distribuidas en tres aeropuertos internacionales: Sabiha Gökçen, en Estambul; Kuala Lumpur, en Malasia; y Riga, en Letonia.
Su fundador y director ejecutivo, Ömer Alaettinoğlu, señaló que el concepto se basa en un diseño modular que optimiza el espacio y utiliza sistemas automatizados para simplificar la experiencia del usuario.
El registro de entrada y salida se realiza de manera digital, aunque el servicio presencial permanece disponible las 24 horas.
Las cabinas están equipadas con pantallas que permiten acceder a plataformas como Netflix o YouTube, además de ofrecer control mediante tabletas personales para extender la estancia o realizar compras en tiendas libres de impuestos.
También incluyen sistemas de enmascaramiento de sonido, puertos de carga universales y sanitarios inteligentes de estilo japonés. La instalación actual de KLIA ocupa el primer lugar entre los 182 hoteles cercanos al aeropuerto según Booking.com, con una puntuación promedio de 9.2.
La nueva ampliación introducirá el primer diseño de cabina de dos niveles con acceso privado para cada huésped, una innovación en el ámbito aeroportuario. Según la empresa, esta configuración combina la privacidad de una habitación de hotel con la eficiencia espacial necesaria en una terminal aérea.
En 2025, Kepler lanzó una plataforma de membresía que ofrece beneficios exclusivos y experiencias personalizadas. Los usuarios pueden seleccionar ambientes temáticos desde una aplicación o quiosco, como selva, desierto, océano o montaña, los cuales se reflejan en la iluminación y el sonido de cada cabina.
“Las nuevas instalaciones del KLIA reflejan lo que creemos que debe ser la hospitalidad en un aeropuerto. Cada metro cuadrado está diseñado para ofrecer eficiencia y comodidad, impulsado por la innovación y la modernidad”, expresó la empresa.




