
De cara al 2026 las aerolíneas no solo necesitarán buenos pronósticos meteorológicos para una mejor operatividad, sino que requerirán una mejor previsión, afirmó Yann Cabaret, CEO de SITA for Aircraft.
Esta previsión debe venir en forma de información meteorológica oportuna y accionable que ayude a los equipos operativos a anticiparse, adaptarse y actuar antes de que el clima lo haga.
Durante el verano de 2025 se registraron menos tormentas y demoras a la vez de cielos más estables.
Datos de la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) mostraron que los retrasos totales por Gestión del Flujo del Tráfico Aéreo (ATFM) cayeron un 25% en julio en comparación con 2024, y las demoras en ruta relacionadas con el clima se redujeron en un tercio.
Sin embargo, hay trabajo por hacer, pues de acuerdo a Cabaret se debe “construir una conciencia situacional compartida, brindando a pilotos, despachadores y equipos de operaciones una visión única y en vivo para que puedan actuar más rápido y con confianza”.
Y es que para el directivo el verdadero desafío no está en una interrupción, sino en qué tan rápido los equipos en tierra y en el aire pueden alinearse y actuar.
“La velocidad del conocimiento solo importa si se traduce en velocidad de acción. La eficiencia operativa de las aerolíneas depende de esa alineación”, sostuvo en su artículo.
Sobre la sostenibilidad, comentó que para el 2026 la credibilidad dependerá de la visibilidad, de la capacidad de medir lo que ocurre en el aire y traducirlo en algo que los reguladores y el público puedan ver y confiar.







