
Cerca de mil vuelos resultaron afectados este martes, incluidos servicios hacia y desde Heathrow, el aeropuerto más grande del Reino Unido y otras terminales de la zona debido a una falla técnica en NATS, proveedor de servicios de control de tránsito aéreo, en el más reciente de una serie de incidentes que reavivaron las dudas sobre la resiliencia de la infraestructura aeronáutica del Reino Unido UK.
La cancelación de cientos de vuelos y los retrasos en cientos más volvieron a colocar bajo escrutinio a NATS, tres años después de una falla en el procesamiento de planes de vuelo que provocó afectaciones aún más amplias.
Mientras los pasajeros esperaban información en las salas de salida de distintos aeropuertos del país, las aerolíneas cuestionaron si el sistema de control de tránsito aéreo británico cuenta con la capacidad adecuada para cumplir su función.
“Hemos implementado una solución y nuestro sistema de vuelos está comenzando a recuperarse. Seguimos trabajando estrechamente con nuestros clientes, aerolíneas y aeropuertos, para avanzar en la recuperación”, indicó NATS en un comunicado.
Datos de la plataforma de seguimiento de vuelos FlightAware indicaban que unas 490 salidas presentaban retrasos en seis aeropuertos, entre ellos Heathrow, Gatwick, London City, Luton, Edimburgo y Bristol, hasta las 15:18 GMT.
Según los datos del sitio, alrededor de 525 llegadas en esos seis aeropuertos habían sido canceladas o registraban retrasos.
En Heathrow, 38 de las 661 llegadas programadas habían sido canceladas o no pudieron operar, de acuerdo con la empresa de análisis aeronáutico Cirium. British Airways fue la aerolínea más afectada en ese aeropuerto, con 16 cancelaciones de 333 salidas programadas.
El control de tránsito aéreo opera bajo una coordinación extremadamente precisa en el saturado espacio aéreo europeo.
La Autoridad de Aviación Civil (CAA) indicó que, posteriormente, analizará si deben adoptarse medidas adicionales para garantizar la confiabilidad del sistema de control de tránsito aéreo del Reino Unido.
En 2024, la CAA señaló que NATS debía revisar sus planes de contingencia para interrupciones después de que, un año antes, fallara el procesamiento automático de planes de vuelo, lo que provocó caos en los aeropuertos británicos.







