
Zuri presentó su aeronave de despegue y aterrizaje vertical (VTOL) de carga no tripulada, de rotores basculantes con propulsión híbrida-eléctrica destinada a operadores civiles y de defensa.
La aeronave está diseñada para transportar más de 100 kilogramos a una distancia de hasta 679 km, o 569 km manteniendo una reserva completa de 30 minutos. Alcanza una velocidad de crucero de 220 km/h y puede aterrizar en una plataforma, la cubierta de una embarcación o terreno abierto. Su carga útil es de 165 kg, incluyendo la carga transportada y el combustible.
Sus misiones abarcan tanto operaciones rutinarias como extraordinarias: reabastecimiento programado de plataformas marinas e islas, transporte de componentes cuya falla haya detenido una instalación, entrega de ayuda en zonas donde carreteras y puentes hayan quedado inutilizados, y abastecimiento de posiciones en las que enviar personas represente un riesgo.
Desde 2018, Zuri ha realizado vuelos con más de 15 aeronaves y acumulado cientos de vuelos de prueba. Desde 2021, además, ha efectuado vuelos estacionarios a escala real.
El Technology Demonstrator 2.0 (TD 2.0) integra toda la arquitectura tecnológica en una aeronave de tamaño completo y actualmente se encuentra en la fase de integración de sistemas y pruebas en tierra en Praga.
Está previsto que las pruebas de vuelo comiencen a principios de 2027. Las tecnologías que el TD 2.0 valide durante estos ensayos serán incorporadas posteriormente al VTOL de carga no tripulado.
De los ocho riesgos evaluados dentro del programa, seis ya han sido superados. De acuerdo con la compañía, las etapas restantes corresponden a integración y pruebas de vuelo, no al desarrollo de nuevas tecnologías. Todos los vuelos son pilotados de manera remota, con un operador al mando desde tierra y sistemas automatizados encargados de controlar el vuelo.
El sistema de propulsión distribuida y los controles de vuelo fly-by-wire redundantes permiten mantener el control de la aeronave incluso después de la pérdida de un rotor y están diseñados para evitar un único punto de falla.
En caso de que falle el generador, la batería proporciona la energía necesaria para realizar el aterrizaje. Según Zuri, esta redundancia responde a requisitos similares a los establecidos para operaciones marítimas, donde se exige un segundo motor en determinados helicópteros.
El sistema de propulsión alcanza aproximadamente 1,500 Wh/kg a nivel de sistema, frente a los 230 a 280 Wh/kg que, según Zuri, alcanzan las mejores baterías disponibles para aplicaciones aeronáuticas.
Esta arquitectura permite distintas configuraciones de carga y alcance. La aeronave puede transportar 115 kg a lo largo de su alcance máximo de diseño de 679 km, o recorrer 569 km manteniendo una reserva completa de 30 minutos. Con una carga de 145 kg, puede alcanzar 272 km, o 162 km conservando la misma reserva.
“Pasamos nueve años y utilizamos 15 aeronaves para aprender lo que esta arquitectura es capaz de hacer”, afirmó Michal Illich, fundador y director ejecutivo de Zuri.







