
Este lunes 6 de julio Boeing arrancó la producción del 737 MAX en su nueva línea de ensamblaje final ubicada en Everett, en el estado de Washington.
La empresa ya cuenta con un segundo sitio de fabricación de la familia de fuselaje estrecho que contribuirá a atender la alta demanda que hay por este modelo.
Esta planta, conocida internamente como North Line, ensamblará inicialmente las versiones 737 MAX 8 y 737 MAX 9, ambas ya en producción a plena capacidad, y a largo plazo se tiene el plan de destinar la línea de Everett principalmente al 737 MAX 10, modelo que está en proceso de certificación por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA).
La nueva línea replica las tres líneas de ensamblaje final existentes en la planta de Boeing en Renton, también en Washington, que hasta ahora había sido el único sitio de producción del 737.
Boeing tiene una tasa de producción de 42 aviones 737 MAX al mes, ritmo que quiere aumentar a 47 a inicios de 2027 y posteriormente alcanzar las 52 aeronaves, incluso hay estudios internos que han analizado la posibilidad de elevar la producción hasta 70 aviones mensuales.
Históricamente, la planta de Everett ha estado vinculada a aviones comerciales de mayor tamaño como el 747, 767, 777 y 787. El programa 747 concluyó en 2023 mientras que el ensamblaje del 787 fue trasladado por completo a North Charleston, Carolina del Sur.
Las líneas del 767 y 777 producen principalmente cargueros y variantes militares en volúmenes relativamente bajos. Ahí también se han ensamblado varias unidades del 777X, aunque ese programa aún está a la espera de la certificación de la FAA.





