
Pratt & Whitney, empresa de RTX, informó que su motor F119 superó el millón de horas de vuelo acumuladas impulsando al caza Lockheed Martin F-22 Raptor, convirtiéndose en el primer motor de quinta generación en alcanzar este hito operativo.
Desde su entrada en servicio hace más de 20 años, el F119 ha proporcionado capacidades avanzadas de sigilo, empuje vectorial y vuelo supersónico sostenido sin necesidad de utilizar postcombustión, conocida como supercrucero, características que han permitido al F-22 mantener su papel como el principal avión de superioridad aérea de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Cada F-22 está equipado con dos motores F119, los cuales proporcionan altos niveles de maniobrabilidad, velocidad y precisión, además de integrar tecnologías de baja observabilidad y una tobera de empuje vectorial que mejora el desempeño de la aeronave en operaciones de combate.
La presidenta de Motores Militares de Pratt & Whitney, Jill Albertelli, destacó que el desempeño del motor ha sido determinante para las capacidades operativas del F-22.
“El motor F119 desempeña un papel fundamental para mantener la superioridad aérea de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, ya que hace posible la misión del F-22. Después de impulsar al F-22 Raptor desde su entrada en servicio hace más de 20 años, el motor continúa ofreciendo capacidades, seguridad y niveles de disponibilidad sin igual. Este hito demuestra el compromiso de Pratt & Whitney de cumplir con las necesidades de nuestros clientes”, afirmó.
La compañía señaló que el F119 ha mantenido un historial destacado en materia de seguridad, confiabilidad y desempeño desde su incorporación al servicio, además de servir como base tecnológica para el desarrollo del motor F135, que actualmente equipa al caza F-35 Lightning II.
Aunque Pratt & Whitney entregó el último motor F119 de producción en 2013, continúa respaldando la flota mundial de F-22 mediante servicios de mantenimiento, reparación y modernización. La empresa también indicó que incorpora herramientas de ingeniería basada en modelos y programas de gestión de vida útil de componentes para mantener la disponibilidad operativa de la aeronave durante las próximas décadas.
El millón de horas de vuelo alcanzado por el F119 refleja la madurez tecnológica del primer motor diseñado para un caza de quinta generación y subraya la importancia del soporte posventa y la modernización continua para extender la vida útil de plataformas militares estratégicas.







