
La Administración Federal de Aviación (FAA) dio a Air Space Intelligence (ASI) un contrato para dos tecnologías que buscan mejorar la manera en que los vuelos son programados y gestionados en el sistema nacional de espacio aéreo de Estados Unidos.
El objetivo de este par de plataformas será reducir los retrasos de los vuelos, mejorar el flujo de tráfico aéreo e incrementar la capacidad del espacio aéreo.
De acuerdo a Reuters el contrató tuvo un costo de 875 millones de dólares (mdd) y una duración de 12 años.
“Ya estamos logrando avances notables en la modernización de los radares, radios y líneas de telecomunicaciones de las que dependen los controladores de tránsito aéreo. Pero para mejorar realmente la experiencia de viaje del público debemos cambiar la forma en que se gestionan los vuelos”, afirmó Sean P. Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos.
En su información, la FAA comentó que su sistema nacional del espacio aéreo tiene una capacidad limitada para anticipar los efectos del número y el horario de los vuelos previstos, así como el impacto de eventos no planificados tales como condiciones meteorológicas adversas, cierres de pistas y otras limitaciones de capacidad.
Tampoco identifica ni aprovecha grandes porciones de espacio aéreo disponible y por ello se reacciona a estas restricciones en lugar de anticiparlas, lo que genera cuellos de botella a lo largo del día con efectos en cadena en todo el país.
La situación se complica aún más porque los datos de los que dependen los controladores —desde patrones meteorológicos hasta capacidad aeroportuaria— están alojados en sistemas diferentes, por lo que con frecuencia los controladores deben utilizar numerosas pantallas y hojas de cálculo para acceder a esta información crucial.







