
A pesar de que el precio del combustible comience a bajar luego de un acuerdo provisional de paz en Medio Oriente, las aerolíneas no reducirían al mismo ritmo las tarifas, pues la limitada capacidad disponible no permitiría a las operadoras tener precios iguales o por debajo de los que había antes del inicio del conflicto.
A medida que los precios de combustible se elevaban, las aerolíneas en Estados Unidos aumentaron las tarifas de los boletos y por equipaje, además de recortar frecuencias, pero estas medidas solo han compensado una parte del aumento de los costos de combustible.
Datos de la industria citados por Reuters muestran que los precios del combustible para aviones aumentaron más de tres veces más rápido que las tarifas aéreas entre enero y mayo.
Scott Kirby, CEO de United, dijo a la agencia de noticias que su aerolínea está cada vez más cerca de compensar completamente el aumento de los costos del combustible mediante ajustes tarifarios, al grado de recuperar el 100% para finales de año.
Fuera de Estados Unidos, el alivio tarifario probablemente será desigual, pues los menores precios del petróleo tardarán en reflejarse en el combustible para aviones y, a menos que éste regrese a niveles similares a los de principios de año, las aerolíneas probablemente mantendrán las tarifas firmes o incluso las aumentarán donde la demanda lo permita, esto de acuerdo a Dudley Shanley, director de investigación de aviación y viajes de Goodbody.
Las tarifas de largo recorrido podrían ver más una disminución de tarifas pues las operadoras trasladaron con mayor éxito los mayores costos de combustible en esas rutas, indicó el analista de RBC, Ruairi Cullinane, mientras que las de corto recorrido podrían mantenerse más firmes si el acuerdo de paz impulsa las reservas y la demanda.
El beneficio que obtengan las aerolíneas de la caída de los precios del combustible está sujeto a cuánto tiempo estos permanezcan bajos.







