
Al menos 5 millones de pasajeros fueron afectados por las disrupciones en vuelos debido a la guerra en el Medio Oriente entre el 28 de febrero y 11 de marzo, lapso tras el cual los servicios comerciales fueron recuperándose poco a poco, informó Cirium mediante un análisis.
Estos 5 millones son una aproximación general que cubre vuelos entre dicha región y destinos fuera de ella, excluyendo servicios dentro de la misma zona; además se basa en un factor de ocupación promedio del 80% y unos 242 asientos por vuelo, reconociendo que la capacidad varía según el tipo de aeronave y la ruta.
El 28 de febrero, día en que comenzaron las hostilidades, alrededor del 37% de los vuelos programados fueron cancelados o no operaron y para los días siguientes la tasa superó el 65%, con más de 2 mil 300 salidas diarias suspendidas.
“Esta fase inicial reflejó una disrupción casi total del sistema, donde las aerolíneas y las restricciones del espacio aéreo eliminaron más de la mitad de las operaciones programadas”, explicó Cirium en su estudio.
Para mediados de marzo se comenzó a ver una recuperación clara, pues las cancelaciones bajaron progresivamente al rango de 20–30%, para colocarse entre el 10% y 19% a inicios de abril. Para el 6 de abril las cancelaciones estaban por debajo del 10-11%.
A pesar de esta recuperación, hay operadores que no han reanudado servicios en el Medio Oriente.Qatar registró hasta un 77% de disrupciones, Etihad un 49% y Emirates un 32%, mientras que a nivel internacional las empresas que interrumpieron de “manera agresiva” sus vuelos fueron Delta, American, United y Air Canada. British y Lufthansa mantuvieron operaciones parciales.
En cuanto a los aeropuertos, los más afectados por el conflicto han sido el de Dubai, Abu Dhabi, con tasas de cancelación del 48-50%, Hamad, cerca de 80%, y Ben Gurion, con un 86%.







