
El presidente Donald Trump planea privatizar las operaciones de seguridad aeroportuarias que actualmente gestiona la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), esto con el objetivo de ahorrar dinero.
De acuerdo al presupuesto de la Casa Blanca para el 2027, documento presentado el viernes pasado, se propone recortar el financiamiento de la TSA en 52 millones de dólares (mdd) y exigiría que los aeropuertos pequeños se inscriban en un programa en el que esta agencia pague a empresas privadas para realizar los controles de seguridad.
Actualmente, la TSA cuenta con 50 mil empleados que se encargan de la seguridad en casi todos los aeropuertos de Estados Unidos, aunque desde mediados de febrero no han recibido su sueldo por un cierre parcial de Gobierno, lo que ha provocado renuncias y ausentismo, lo que a su vez tiene a las terminales en una crisis de procesamiento de pasajeros.
Los documentos presupuestarios señalan que los aeropuertos que actualmente utilizan el programa de privatización han demostrado ahorros en comparación con las operaciones federales de control.
El presupuesto de Trump también incluyó recursos para contratar más controladores de tránsito aéreo, otro tema que ha tenido ocupada a la aviación en EU.
El documento también propone un recorte de 372 mdd al programa “Essential Air Service”, el cual se encarga de subsidiar a la aviación regional del país.
Trump solicitó además 26 mil 600 mdd para el Departamento de Transporte (DOT), lo que representa un incremento del 6.3% respecto a los niveles de financiamiento de 2026.
De esta cifra, se contemplan 4 mil mdd para financiar el nuevo sistema de control de tránsito aéreo de la Administración Federal de Aviación (FAA), cifra que se suma a los 12 mil 500 mdd que ya asignó el Congreso el año pasado al proyecto.







