
Donald Trump firmó este viernes una orden ejecutiva para pagar a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) que han estado trabajando sin sueldo desde finales de febrero, aunque todavía no está claro cuándo comenzarán a notarse los efectos de la medida ejecutiva en los aeropuertos de Estados Unidos.
La firma se dio en un alto periodo de viajes: actualmente hay vacaciones de primavera y se acerca la Pascua.
Debido a un cierre parcial que vive el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la TSA, los oficiales de esta última no han podido recibir su sueldo, lo que ha provocado que al menos 500 agentes de los casi 50 mil que tiene el organismo hayan renunciado, mientras que otros han caído en el ausentismo.
Esto hizo que varios aeropuertos tengan una crisis de procesamiento de pasajeros, los cuales llegan a tardar hasta 4 horas en pasar el filtro de seguridad.
Como medida, el mismo Trump desplegó agentes del Servicio Control de Inmigación y Aduanas (ICE) en las terminales.
Un reporte de AP afirmó que funcionarios del Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington señalaron este domingo por la mañana que los tiempos de espera en los puntos de control han mejorado respecto al sábado, pero “siguen siendo más largos de lo normal”.
Tom Homan, titular de ICE, declaró en CNN que espera que los agentes de la TSA comiencen a recibir pagos entre lunes y martes.
“Es una buena noticia porque estos agentes de la TSA están pasando por dificultades. No pueden alimentar a sus familias ni pagar la renta. Da pena porque están trabajando muy duro sin recibir pago, mientras miembros del Congreso están de vacaciones y sí cobran. Es ridículo”, agregó.
Por su parte, Caleb Harmon-Marshall, ex agente de la TSA consultado por AP, señaló que la crisis de personal no mejorará significativamente hasta que los agentes tengan certeza de que no volverán a enfrentar retrasos en sus pagos.







