
Singapur es el primer país del mundo en imponer un impuesto para financiar el combustible de aviación sostenible (SAF).
De acuerdo a información de AP, la ciudad estado, sede del aeropuerto más transitado del Sudeste Asiático, comenzará a cobrar este año entre 75 centavos y 32 dólares a quienes vuelen hacia y desde ahí.
Este monto busca respaldar el creciente uso en Singapur del SAF, el cual a menudo se produce a partir de aceite de cocina usado o residuos agrícolas.
Dicho país alberga la mayor planta de SAF de la región y comenzará este año la construcción de una instalación de nueva generación, con acuerdos ya establecidos para suministrar combustible a aerolíneas como JetBlue y Singapore Airlines.
El recargo de Singapur aplicará a los vuelos que salgan después del 1 de octubre y que se vendan después del 1 de abril desde el Aeropuerto Internacional Changi, que el año pasado atendió un récord de 70 millones de pasajeros.
El sobrecargo dependerá de la distancia del viaje y la clase de cabina. La tarifa más baja, de 75 centavos, se aplicará a vuelos en clase económica dentro del Sudeste Asiático, mientras los que viajen en cabinas premium hacia América pagarán el monto más alto, aproximadamente 32 dólares.
En el caso de la carga, el recargo se calculará en función de la distancia recorrida y el peso transportado y para garantizar transparencia el impuesto aparecerá desglosado en los boletos y en los contratos de carga aérea.
Daniel Ng, director de sostenibilidad de la Autoridad de Aviación Civil de Singapur, señaló que el recargo permitirá que “todos los usuarios de la aviación aporten su parte a la sostenibilidad a un costo manejable para el centro aéreo”.







